{"id":1821,"date":"2026-07-05T04:17:01","date_gmt":"2026-07-05T04:17:01","guid":{"rendered":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/?p=1821"},"modified":"2026-07-05T04:23:34","modified_gmt":"2026-07-05T04:23:34","slug":"resena-3-green-market-revolution-how-market-environmentalism-can-protect-nature-and-save-the-world","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/2026\/07\/05\/resena-3-green-market-revolution-how-market-environmentalism-can-protect-nature-and-save-the-world\/","title":{"rendered":"Review 3: &#8220;Green Market Revolution: How Market Environmentalism Can Protect Nature and Save the World&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Mu\u00f1oz, L. (2020). Review of <em><em><em>Green Market Revolution: How Market Environmentalism Can Protect Nature and Save the World<\/em><\/em><\/em>, por Barnard, C., &amp; Weiss, K. (Eds.). <em>Estudios Libertarios<\/em>, 3, 99-107.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"725\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-51-725x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1830\" style=\"width:445px\" srcset=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-51-725x1024.png 725w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-51-212x300.png 212w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-51-768x1085.png 768w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-51-1088x1536.png 1088w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-51.png 1130w\" sizes=\"auto, (max-width: 725px) 100vw, 725px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LORENA MU\u00d1OZ DEL CAMPO<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">*<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file aligncenter\"><a id=\"wp-block-file--media-c456d480-6f24-4c02-ba9b-38162cc14ba9\" href=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/7-Green-Market-Revolution-Munoz.pdf\">Save as PDF<\/a><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Green Market Revolution<\/em> nos presenta una colecci\u00f3n de reflexiones respecto de la implementaci\u00f3n de la sustentabilidad desde la perspectiva de actores claves del tema en Estados Unidos y Europa. Por supuesto cada cual puede o no concordar con las visiones entregadas.&nbsp; Sin embargo, pese a lo anterior, en la actualidad no cabe la menor duda que la globalizaci\u00f3n de las actividades planetarias ha generado una presi\u00f3n sobre los recursos naturales. Ello ha provocado a la fecha una desestabilizaci\u00f3n de los ecosistemas terrestres que nos tienen al borde la sexta extinci\u00f3n m\u00e1s grande del planeta, una crisis clim\u00e1tica de proporciones y altas tasas de desigualdad.&nbsp; Tal como Michel Camdessus<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[1]<\/sup><\/a> indica, estamos ante una crisis compleja que abarca un entramado de aspectos ambientales, econ\u00f3micos, financieros y demogr\u00e1ficos que pone en riesgo un orden mundial que hasta la fecha no consigue enfrentar el problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, resulta claro que, desde el advenimiento de la revoluci\u00f3n industrial, el modelo econ\u00f3mico imperante ha sido un modelo lineal en el que las externalidades negativas son vistas como una consecuencia natural del crecimiento econ\u00f3mico y de la generaci\u00f3n de riqueza. El modelo econ\u00f3mico actual cuenta con la inyecci\u00f3n de recursos naturales a la econom\u00eda, la que entrega productos y servicios al mercado y residuos a la naturaleza. El crecimiento econ\u00f3mico sostenido y la consecuente creaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de riqueza ha sido soportada por la depredaci\u00f3n de los ecosistemas y el incremento de las desigualdades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como consecuencia, en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, se ha buscado iniciar un tr\u00e1nsito hacia lo que llamamos <em>desarrollo sostenible<\/em>. Este tr\u00e1nsito ya no resultar\u00eda cuestionable, la \u00fanica duda es en qu\u00e9 momento de la desestabilizaci\u00f3n del sistema clim\u00e1tico ocurrir\u00eda dicho tr\u00e1nsito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Considerar que la actual crisis resultar\u00eda del impacto del desarrollo lineal de un bloque econ\u00f3mico en particular (econom\u00edas centralmente planificadas) u otro (capitalismo occidental) &#8211; como plantean los autores&nbsp; de los cap\u00edtulos iniciales en algunos puntos &#8211; me parece del todo&nbsp; desafortunado e inexacto. De tal suerte entonces, la responsabilidad de la actual crisis no quedar\u00eda en tal o cual fracci\u00f3n pol\u00edtica, sino m\u00e1s bien en la humanidad como un todo. Pienso entonces que esta visi\u00f3n que busca culpar a uno u otro bloque pol\u00edtico adolece de un prisma y sesgo del todo il\u00f3gico. Resulta espurio criticar los movimientos sociales actuales desde el p\u00falpito que le otorga residir en el pa\u00eds que ostenta uno de los m\u00e1s altos impactos per c\u00e1pita sobre el planeta. Distraernos de la realidad que significa exhibir una huella ecol\u00f3gica por habitante igual a 5 planetas<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><sup>[2]<\/sup><\/a> y una huella de carbono que supera las 16 toneladas de CO2e por persona<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, ser\u00eda poco razonable. Por otro lado, si consideramos que esta generaci\u00f3n Z, es aquella que morir\u00e1 de cambio clim\u00e1tico y ha nacido con una mochila equivalente a 100,000 US$ per c\u00e1pita (en t\u00e9rminos de detrimento de su bienestar y salud futuras), resultar\u00eda absolutamente comprensible su actuar. Es m\u00e1s, dichos movimientos actuales piden inclusi\u00f3n de la ciencia en decisiones pol\u00edticas &#8211; uno de los puntos agendados, pero finalmente no tratados en la COP25 en 2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Emisiones de gases de efecto invernadero (a\u00f1o 2018)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"558\" height=\"319\" src=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-52.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1833\" srcset=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-52.png 558w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-52-300x172.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Fuente: <\/strong>Global Footprint Network National Footprint and Biocapacity Accounts,&nbsp;2021. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/data.footprintnetwork.org\/\">https:\/\/data.footprintnetwork.org<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tal sentido mi pensamiento va m\u00e1s relacionado al cambio del modelo econ\u00f3mico &#8211; que en cierta medida se transluce de los siguientes cap\u00edtulos del libro &#8211; y tal vez de la gobernanza actual que nos esboza Antonio Guterres<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\"><sup>[4]<\/sup><\/a> en sus \u00faltimos mensajes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, la consecuci\u00f3n de las actividades humanas presenta una importante huella ecol\u00f3gica. De acuerdo con lo indicado por <em>Global Footprint Network<\/em> la humanidad requiri\u00f3 en 2019, 1,75 planetas para mantener nuestro estilo de vida. Las perspectivas de la OCDE indican la necesidad de reducir las emisiones de GEI para mantener el cambio clim\u00e1tico bajo l\u00edmites seguros, 30% para 2030 y 50% para 2050. Estas acciones tendr\u00edan un impacto potencial en el PIB global del 5,5% para 2050<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La huella global real nos deja la necesidad de centrarnos en cuatro prioridades: el cambio clim\u00e1tico, la biodiversidad, el agua y el impacto de la contaminaci\u00f3n en la salud. Considerando este escenario, surge la necesidad de generar nuevos modelos econ\u00f3micos que nos permitan evolucionar de una econom\u00eda lineal a un sistema econ\u00f3mico que posibilite un crecimiento sostenido y sostenible. Lo anterior nos facultar\u00eda para mantener un pool viable de recursos naturales y asegurar la bio-preservaci\u00f3n de la especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, la discusi\u00f3n a mi entender no deber\u00eda centrarse en los aspectos pol\u00edticos del crecimiento econ\u00f3mico en ambos bloques de las d\u00e9cadas de la <em>\u201cguerra fr\u00eda\u201d &#8211; <\/em>ya pasada y obsoleta. Los primeros cap\u00edtulos al generar e introducir esta discusi\u00f3n, incluir\u00edan a mi gusto una distracci\u00f3n en la visi\u00f3n global del problema. Ya que, para ser justos, no s\u00f3lo tendr\u00edamos que discutir la productividad y externalidades de los pa\u00edses de la \u201c<em>ex-cortina<\/em>\u201d de hierro (del todo correcta en t\u00e9rminos de su impacto); si no que tambi\u00e9n cabr\u00eda cuestionarse el comportamiento de corporaciones internacionales en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo en los cuales basan su producci\u00f3n con bajos est\u00e1ndares ambientales y sociales &#8211; rayando incluso en violaci\u00f3n a los derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debemos recordar que, en la actualidad, 20 compa\u00f1\u00edas canadienses mantienen 22 causas judiciales de violaci\u00f3n a los derechos humanos, corrupci\u00f3n y contaminaci\u00f3n en 9 pa\u00edses de la regi\u00f3n Latino Americana<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. Pienso que esta distracci\u00f3n con aspectos pol\u00edticos irrelevantes a la fecha resta a la medula de la tem\u00e1tica que el libro nos presenta. Pues qui\u00e9n caus\u00f3 m\u00e1s o menos contaminaci\u00f3n en las d\u00e9cadas recientes (1945 en adelante), resulta poco significativo si consideramos que el problema se viene acumulando desde hace al menos 250 a\u00f1os. Discutir qui\u00e9n contamin\u00f3 m\u00e1s, o contamin\u00f3 menos, resulta superficial y extempor\u00e1neo a estas alturas que tenemos las consecuencias en nuestras narices.&nbsp; La discusi\u00f3n relevante se centrar\u00eda por tanto en considerar c\u00f3mo implementamos un cambio en el modelo econ\u00f3mico imperante desde 1780<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\"><sup>[7]<\/sup><\/a> que nos permita salir del problema. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>N\u00famero de conflictos mineros en Latinoam\u00e9rica y el Caribe<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"430\" height=\"558\" src=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-53.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1834\" style=\"width:272px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-53.png 430w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-53-231x300.png 231w\" sizes=\"auto, (max-width: 430px) 100vw, 430px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Fuente: <\/strong>Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA (2014) y Observatorio de Conflictos Mineros de Am\u00e9rica Latina OCMAL (2018).<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si partimos del supuesto que, en ausencia total de externalidades, un individuo promover\u00e1 el <em>bienestar<\/em> individual; no es extra\u00f1o encontrar que en la actualidad la sociedad civil, considera al medio ambiente y <em>el crecimiento econ\u00f3<\/em><em>mico <\/em><em>\u201c<\/em><em>verde<\/em><em>\u201d <\/em>como una parte importante de este <em>bienestar. <\/em>&nbsp;As\u00ed mismo, a nivel internacional, los stakeholders est\u00e1n dispuestos a pagar por productos ambientalmente seguros, se inclinan a invertir en corporaciones con altos gastos en materias ambientales y\/o que generen productos limpios gener\u00e1ndose la consecuente perspectiva positiva de dichos los flujos futuros. En este punto, resulta interesante la discusi\u00f3n planteada por los autores respecto a las interacciones que se generan entre el mercado y la econom\u00eda. Ello, nos lleva a plantearnos c\u00f3mo se impactar\u00edan entonces el medio ambiente al crecimiento del PIB y al crecimiento de la riqueza al momento de establecer pol\u00edticas sostenibles. De igual manera, como sociedad, nos complica plantearnos c\u00f3mo afectar\u00eda la sostenibilidad al crecimiento de la empresa o de la econom\u00eda. Ello pues tememos las repercusiones de incluir en la ecuaci\u00f3n macro y microecon\u00f3mica la cuesti\u00f3n ambiental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos cambios necesariamente implicar\u00edan nuevos modelos econ\u00f3micos y una nueva manera de formular e implementar la estrategia de las empresas. Los autores abordan entonces esta relaci\u00f3n de manera interesante, muy dentro del \u00e1mbito de la cl\u00e1sica discusi\u00f3n del <em>Bien Com\u00fan<\/em> que Pigou<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\"><sup>[8]<\/sup><\/a> y Coase<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\"><sup>[9]<\/sup><\/a> nos planteaban ya a inicios del siglo XX.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las preguntas que surgen en este contexto y que se busca responder a trav\u00e9s de este libro son las siguientes. \u00bfC\u00f3mo abordamos esta variable hasta ahora cualitativa? \u00bfEs posible transformar la sociedad a partir de iniciativas bottom up? \u00bfSon \u00e9stas \u00faltimas m\u00e1s efectivas que las iniciativas top down? \u00bfComo impactan los impuestos al carbono? \u00bfComo incidir\u00edan los mecanismos de compensaci\u00f3n de emisiones, el mercado del carbono y el Acuerdo de Par\u00eds? Finalmente, \u00bfDebemos entonces replantearnos el \u00e1mbito de la empresa y el entorno econ\u00f3mico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si consideramos que el objetivo principal de los entes que operan en el mercado es crear valor econ\u00f3mico. Ello resultar\u00e1 en acciones tendientes a reducir el costo de capital, maximizar la rentabilidad del patrimonio invertido y minimizar el riesgo en que opera la empresa. Desde esta visi\u00f3n cl\u00e1sica emergen entonces las herramientas de mercado para lograr un equilibrio socio ambiental. Los autores, exponen en la pr\u00e1ctica y a trav\u00e9s de su experiencia personal y conocimientos, sus puntos de vista respecto de c\u00f3mo alcanzar este equilibrio, la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas bajas en carbono y modelos econ\u00f3micos sustentables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El punto de vista que ha estado primando en el proceso de toma de decisiones de las compa\u00f1\u00edas es el de dejar los efectos externos alero de los gobiernos. Ello, en una visi\u00f3n de <em>bienestar<\/em> asegurado por el Estado, su marco institucional y sus posibilidades de <em>fiscalizaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es m\u00e1s, los autores se\u00f1alan lo ineficaz que esto ha resultado a lo largo de los a\u00f1os.&nbsp; Este hecho trae varias implicancias t\u00e1citas significativas, las cuales incluyen por un lado la separaci\u00f3n de la ocurrencia del da\u00f1o y la soluci\u00f3n del mismo; y por otro, la socializaci\u00f3n tanto del efecto externo, como del costo de reparaci\u00f3n; sin siquiera analizar el precio de transferencia del mismo. Esto \u00faltimo se deber\u00eda a un hecho en particular &#8211; y este es la falta de asignaci\u00f3n de derechos de propiedad. En tal sentido, los autores muestran los beneficios de la asignaci\u00f3n de derechos de propiedad entrefinos de la administraci\u00f3n de aspectos ambientales y los beneficios que se logran a trav\u00e9s de estos. Si volvemos a <em>\u201cel<\/em> <em>problema del costo social\u201d <\/em>expuesto por Coasepodemos explicar los planteamientos de los autores. Se evitar\u00edan de esta manera tanto la socializaci\u00f3n de costos ambientales como la externalizaci\u00f3n del da\u00f1o. El Estado pasa entonces de fiscalizaci\u00f3n a garante del marco institucional que permite el intercambio de recursos y tecnolog\u00edas que permitir\u00edan prevenir y\/o tratar las externalidades de la empresa, generando una eficiencia en la ejecuci\u00f3n de acciones bottom-up.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es en este punto podemos indicar que, al reconocer por parte de la institucionalidad vigente la propiedad sobre activos y por tanto sobre pasivos ambientales, si las acciones de la empresa pueden tener consecuencias, tal como indica Coase, estas deber\u00edan ser valuadas de alguna manera para ser incluidas como parte de los costos de \u00e9sta. En este punto, vemos que habr\u00eda aspectos con consecuencias financiero\/estrat\u00e9gicas, pero tambi\u00e9n aspectos sociales, medi\u00e1ticos y de marketing significativos. Estos impactos medi\u00e1ticos, ya tienen un v\u00ednculo significativo con el desempe\u00f1o financiero de una empresa.&nbsp; El sistema contable actual, focalizado en registrar los flujos (sean estos de energ\u00eda, materiales, agua residuos, emisiones, etc) permite explotar financieramente los ahorros de costos que pueden derivar de uso de los recursos, manejo de agua y energ\u00eda, en los cuales se basan los ejemplos demostrados por los autores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de esta informaci\u00f3n, ciertamente pueden establecerse nuevas maneras de dise\u00f1ar la estrategia de la empresa con el objeto de mantener su sustentabilidad econ\u00f3mica y financiera en el largo plazo. Ello pues a la luz de la evidencia y los ejemplos aportados por el libro mediante una forma que permita la cuantificaci\u00f3n de pol\u00edticas de bajo carbono y sustentables mediante herramientas de gesti\u00f3n cl\u00e1sicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si consideramos las empresas como entidades individuales que se desempe\u00f1an en el mercado; ello le otorga elementos que la diferencian y la delimitan. La existencia de la firma vendr\u00eda dada por la forma en que las decisiones ser\u00edan tomadas, pues estas ser\u00edan coordinadas y conscientes dependiendo directamente del criterio del empresario. No se producir\u00edan entonces transacciones que no sean requeridas y estas estar\u00edan vinculadas necesariamente a las necesidades operacionales; un decisor \u00fanico tratar\u00e1, mediante relaciones contractuales expl\u00edcitas e impl\u00edcitas, de coordinar los aspectos de la empresa. Esto otorga al enfoque bottom-up propuesto por los autores, un asidero m\u00e1s all\u00e1 de la mera observaci\u00f3n del mercado o la liviana justificaci\u00f3n de qui\u00e9n ha contaminado m\u00e1s o menos que se trata de introducir en los primeros cap\u00edtulos. Son por tanto los cap\u00edtulos m\u00e1s all\u00e1 de esta primera visi\u00f3n sesgada, ser\u00edan a mi gusto los que aportan a la visi\u00f3n del management con una lectura agradable y pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es as\u00ed, que, en esta visi\u00f3n, la empresa cuenta con una existencia que le permite surgir, crecer, desarrollarse, estancarse y\/o desaparecer, todo ello a trav\u00e9s del mecanismo de precios y costos de transacci\u00f3n que ocurren en la interfaz empresa -medio social e institucional. Por tanto, este la firma al tratar de maximizar el ahorro de estos costos e incrementar la riqueza creada, generar\u00e1 &#8211; de acuerdo a esta visi\u00f3n que comparto con los autores &#8211; naturalmente oportunidades de mejoras ambientales. La incertidumbre se generar\u00eda al momento de considerar que los individuos poseen racionalidad limitada y ser\u00e1n oportunistas. Por tanto, se ofrecer\u00e1n problemas de adaptaci\u00f3n tanto al ambiente como, asociados a la conducta. Estos ocurren debido a las condiciones cambiantes que obligan a modificar t\u00e9rminos de los acuerdos comerciales y sus respectivos costos; y, a las dificultades de evaluar el rendimiento asociado al cumplimiento de los acuerdos. Esto resultar\u00eda particularmente v\u00e1lido en la actualidad pues estamos ante un cambio significativo que acelera la necesidad de adaptaci\u00f3n de las firmas a los desaf\u00edos planteados tanto por la crisis de desigualdad como por la crisis ambiental (en sus dos vertientes clim\u00e1tica y de biodiversidad).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al hacerse m\u00e1s compleja la estructura de las interacciones, la empresa (como ente que se desarrolla en un mercado) ver\u00e1 afectada su capacidad de interactuar para obtener productos y servicios debido a costos de coordinaci\u00f3n y el nivel de costos de transacci\u00f3n. Pienso que este punto pudo ser abordado de mejor manera por los autores, pero claro, el objetivo inicial de los autores es mostrarnos la posibilidad de esta soluci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de la tutela que el Estado ejerce en un enfoque top-down.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si consideramos tanto los aspectos legales como el entramado social y cultural cada vez m\u00e1s complejo &#8211; se establece entonces que ante la presencia de \u201c<em>efectos externos\u201d<\/em>, ser\u00e1 posible alcanzar una externalidad \u00f3ptima \u2013 aunque no necesariamente la desaparici\u00f3n total de este <em>efecto externo<\/em>. Si consideramos que la externalidad ser\u00edan resultado de la diferencia producida entre el costo privado y el costo social, normalmente el enfoque top-down visualiza que estas externalidades podr\u00edan ser corregidos mediante diversos mecanismos de tuici\u00f3n del Estado. Sin embargo, esta visi\u00f3n en que los mecanismos institucionales &#8211; impuestos por ejemplo o incentivos econ\u00f3micos &#8211; no es aplicable a cabalidad. Lo anterior debido a que \u2013 por un lado &#8211; no todas las externalidades resultan inicialmente relevantes o significativas; y, por otro lado, el entramado de la relaci\u00f3n entre los afectados por las externalidades y los generadores de las mismas son m\u00e1s complejas que lo que proyecta la teor\u00eda planteada originalmente por <em>Pigou<\/em>.&nbsp; Se observa que, las soluciones que surgen en el mercado resultar\u00edan m\u00e1s aplicables y representativas que las soluciones del Estado, primando entonces en la pr\u00e1ctica una visi\u00f3n <em>Coasiana<\/em> en los autores.&nbsp; Estas soluciones del mercado buscar\u00e1n lograr a trav\u00e9s de negociaciones alcanzar esta externalidad \u00f3ptima de lo cual los autores nos muestran extensamente a trav\u00e9s de ejemplos que nos dan una visi\u00f3n bastante interesante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a las dificultades que presenta la situaci\u00f3n anterior, los autores deciden cambiar la mirada. En lugar de estudiar la situaci\u00f3n desde el punto de vista del pago de servicios ambientales y por tanto del bien com\u00fan; proponen estudiar el mejoramiento del manejo de la variable ambiental desde el punto de vista de la empresa y su interacci\u00f3n con el mercado.&nbsp; Los autores muestran lo efectivos de esta mirada utilizando la informaci\u00f3n recabada a trav\u00e9s de su valiosa experiencia. Este enfoque tiene la dificultad de poder contar con informaci\u00f3n confiable y trazable. En este sentido ser\u00e1 importante considerar los derechos de propiedad de los recursos y activos ambientales, as\u00ed como las responsabilidades sobre las obligaciones y pasivos ambientales involucrados. En un escenario de recursos naturales finitos, resulta indispensable que los derechos de propiedad se encuentren asignados. Al valorizar los activos y pasivos ambientales de corto y largo plazo (incluyendo malas pr\u00e1cticas pasadas) estamos aboc\u00e1ndonos en la asignaci\u00f3n de derechos de propiedad de los activos y asignaci\u00f3n de responsabilidades de las obligaciones que resultan indispensables en el an\u00e1lisis.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los nuevos modelos econ\u00f3micos ejemplificados por los autores buscan entonces favorecer un crecimiento sostenido y sostenible. Por tanto, al adjudicar los derechos de propiedad de activos y pasivos deber\u00edan por tanto incluir los costos de transacci\u00f3n asociados con el medio ambiente y el apalancamiento que \u00e9ste realiza al crecimiento econ\u00f3mico y la creaci\u00f3n de riqueza. En la actualidad, el velo causado por la subvaloraci\u00f3n o la valoraci\u00f3n nula de esta variable en el modelo econ\u00f3mico imperante, junto a la falta de inclusi\u00f3n de estos aspectos en los precios de transacci\u00f3n, sumado a la evaluaci\u00f3n cualitativa de la responsabilidad social, han dado lugar al &#8220;<em>lavado verde<\/em>&#8221; o \u201c<em>Green wash<\/em>ing\u201d. La consecuencia natural es la sobrevaloraci\u00f3n de la percepci\u00f3n de las acciones de responsabilidad social por las empresas, principalmente en el caso de la industria con alto impacto socioambiental. Tal como se menciona anteriormente, considerando que se observa una mejora en la perspectiva respecto de los flujos futuros de empresas con perfil \u201cverde\u201d o sostenible, se crea una necesidad en la empresa por mostrar alguna clase de mejora de su perfil ambiental. Esto \u00faltimo se alcanza ya sea a trav\u00e9s del ya mencionado \u201clavado verde\u201d o mediante la implementaci\u00f3n de mejoras ambientales. Consecuencia directa de lo anterior, surge el hecho de que las empresas que implementan pol\u00edticas ambientales m\u00e1s all\u00e1 de los requisitos reglamentarios m\u00ednimos no reciben suficientes incentivos. Por lo tanto, se producir\u00eda una tergiversaci\u00f3n del real aporte de los sectores de la econom\u00eda al crecimiento econ\u00f3mico y la creaci\u00f3n de riqueza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir del an\u00e1lisis propuesto por los autores, observamos que se devela el impacto ambiental en la creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de valor econ\u00f3mico y el valor a\u00f1adido a la sociedad, as\u00ed como el flujo de externalidades desde la econom\u00eda hacia el medio ambiente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, queda pendiente a mi gusto tratar un punto; a\u00fan en la actualidad, las empresas que implementan pol\u00edticas verdes m\u00e1s all\u00e1 de los requerimientos normativos m\u00ednimos no reciben incentivos suficientes.&nbsp; Ello, pues el Estado fracasa en traducir apropiadamente los servicios de los ecosistemas y su valor a mecanismos como impuestos o incentivos. Se generar\u00eda entonces m\u00e1s all\u00e1 de la ineficiencia del enfoque top down, un incentivo perverso hacia las pol\u00edticas no sustentables. Consecuencia de todo lo anterior, se evidencia en la p\u00e9rdida de activos ambientales naturales y un flujo neto de externalidades ambientales negativas desde el mercado hacia el medio ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda requerir\u00eda en la pr\u00e1ctica contar con datos, trazabilidad y manejo de informaci\u00f3n que no necesariamente se recopila. Por tanto &#8211; en este punto &#8211; las medidas se complican y se hace en la pr\u00e1ctica imposible para el Estado cautelar adecuadamente el medio ambiente. Por lo tanto, del desarrollo de la tesis propuesta por los autores &#8211; m\u00e1s all\u00e1 de algunas desafortunadas situaciones en los primeros cap\u00edtulos &#8211; se derivar\u00edan naturalmente en instrumentos que permitan un mejor uso y eficiencia del apalancamiento ambiental en la econom\u00eda. As\u00ed mismo, favorecer\u00eda el desacoplamiento de la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo, en lo personal me permito ir m\u00e1s all\u00e1 de lo planteado por los autores e indicar que se evidenciar\u00eda la necesidad de realizar cambios m\u00e1s all\u00e1 de la tesis de los autores para permitir la generaci\u00f3n de flujos de activos ambientales netos de la econom\u00eda al medio ambiente y no s\u00f3lo la emisi\u00f3n de externalidades negativas. Ello permitir\u00eda definir y mejorar las acciones tendientes a desincentivar el agotamiento de recursos y depredaci\u00f3n de los mismos evidentemente el enfoque bottom-up es a mi gusto la mirada correcta, pero con la adecuada generaci\u00f3n de incentivos econ\u00f3micos tendientes favorecer el mejoramiento del comportamiento ambiental de las firmas m\u00e1s all\u00e1 de la externalidad \u00f3ptima.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Fue director gerente y presidente del directorio ejecutivo del&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fondo_Monetario_Internacional\">Fondo Monetario Internacional<\/a>&nbsp;(FMI) a partir del 16 de enero de&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1987\">1987<\/a> hasta el 14 de febrero del a\u00f1o 2000.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Global Footprint Network National Footprint and Biocapacity Accounts (2021).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Ritchie, H. (2019). Where in the world do people emit the most CO2.&nbsp;Website: https:\/\/ourworldindata. org\/per-capita-co2.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Noveno Secretario General de las Naciones Unidas, asumi\u00f3 el cargo el 1 de enero de 2017<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\"><sup>[5]<\/sup><\/a> OCDE (2012) Perspectivas ambientales de OCDE para 2050. Consecuencias de la Inacci\u00f3n. ISBN 978-92-64-122161<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA (2014). Observatorio de Conflictos Mineros de Am\u00e9rica Latina (OCMAL, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Momento del take-off de la revoluci\u00f3n industrial en Reino Unido -Hobsbawm, E. (1998). La era de las revoluciones.&nbsp;CR\u00cdTICA, Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Arthur Cecil Pigou fue un economista ingl\u00e9s, conocido por sus trabajos en la econom\u00eda del bienestar (1877 &#8211; 1959)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Ronald Harry Coase fue un economista y abogado brit\u00e1nico (1910 &#8211; 2013). Fue laureado con el Premio Nobel de Econom\u00eda&nbsp;en 1991&nbsp;por el descubrimiento y aclaraci\u00f3n del significado de los cotos de transacci\u00f3n y derechos de propiedad&nbsp;para la estructura institucional y el funcionamiento de la econom\u00eda. Padre del \u201cteorema de la sustentabilidad de Coase\u201d<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">*<\/a> Lorena Pilar Mu\u00f1oz del Campo es bioqu\u00edmica. Diplomada de Negocios. Mag\u00edster en Finanzas y candidata a Doctora en Derecho Internacional y Administraci\u00f3n. Ha desarrollado su carrera en las \u00e1reas de medio ambiente y desarrollo sostenible. Ha sido consultora para el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Caja Andina de Fomento, entre otros.&nbsp;E-mail: munoz.lorena@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mu\u00f1oz, L. (2020). Review of Green Market Revolution: How Market Environmentalism Can Protect Nature and Save the World, por Barnard, C., &amp; Weiss, K. (Eds.). Estudios Libertarios, 3, 99-107. LORENA MU\u00d1OZ DEL CAMPO* Green Market Revolution nos presenta una colecci\u00f3n de reflexiones respecto de la implementaci\u00f3n de la sustentabilidad desde la perspectiva de actores claves&hellip;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1821","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"en","enabled_languages":["es","en"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1821"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1821\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1837,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1821\/revisions\/1837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1821"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}