{"id":1562,"date":"2026-07-02T04:30:23","date_gmt":"2026-07-02T04:30:23","guid":{"rendered":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/?p=1562"},"modified":"2026-07-02T04:40:14","modified_gmt":"2026-07-02T04:40:14","slug":"la-deflacion-en-el-ecuador-una-vision-conjunta-desde-la-escuela-austriaca-y-la-ingenieria-industrial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/2026\/07\/02\/la-deflacion-en-el-ecuador-una-vision-conjunta-desde-la-escuela-austriaca-y-la-ingenieria-industrial\/","title":{"rendered":"La deflaci\u00f3n en el Ecuador: Una visi\u00f3n conjunta desde la Escuela Austriaca y la Ingenier\u00eda Industrial"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Quinde, L. (2019). La deflaci\u00f3n en el Ecuador: Una visi\u00f3n conjunta desde la Escuela Austriaca y la Ingenier\u00eda Industrial. <em>Estudios Libertarios<\/em>, 2, 28-45.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-1024x683.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1564\" style=\"width:445px\" srcset=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-1024x683.png 1024w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-300x200.png 300w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-768x512.png 768w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-1536x1024.png 1536w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-2048x1365.png 2048w, https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-930x620.png 930w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LEONARD DE JES\u00daS QUINDE ALLIERI<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">*<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file aligncenter\"><a id=\"wp-block-file--media-69532af0-cee7-461b-9deb-d2f605f7fdd6\" href=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Article-3.pdf\">Save as PDF<\/a><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a><\/a>Ecuador is a country that has been dollarized since 2000, the fact of not having its own currency carries great challenges for Ecuadorian politics, including the emergence of the first deflationary process in several decades. For most experts, deflation is bad news because it causes people to reduce their current consumption to take advantage of their wealth more efficiently in the future, which presumably leads to less economic dynamism. Governments often use this idea as a pretext to promote centrally planned inflationary policies.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">With this work, we intend to dismantle this monetary collectivism by exposing the benefits of deflation based on the ideas presented by two thinking approaches: the Austrian School of Economics that, based on praxeology, explains the nature of money and the reason for monetary processes ; and Industrial Engineering, whose tools can be emulated to respond to economic phenomena without the need for central planning.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">In this investigation we rescued the argument of the book &#8220;Principles of Scientific Administration&#8221;, by Frederick Taylor, considered the father of industrial engineering, against state intervention, and theoretically proved that the tools of process analysis would allow companies to cope deflationary processes reducing costs without sacrificing efficiency and productivity.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Keywords: <\/strong>Economic history of Ecuador; Deflation; Austrian School of Economics; Money; Industrial Engineering; Efficiency; Productivity.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>JEL Classification: <\/strong>B53; D24; E31; E42; N16<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Receipt date: <\/strong>August 13, 2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Acceptance date: <\/strong>December 5, 2019.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<ol start=\"1\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pa\u00edses que promueven libertad econ\u00f3mica ofrecen mayor cantidad de oportunidades y, por ende, tienen mayor desarrollo econ\u00f3mico, al contrario de aquellas naciones que defienden medidas proteccionistas. As\u00ed lo afirman estudios de Heritage Foundation y Fraser Institute, organizaciones que cada a\u00f1o desarrollan \u00edndices de libertad econ\u00f3mica (Miller &amp; Kim, 2015, p. 16; Fike, 2018, p. 13). Los pa\u00edses con menor crecimiento econ\u00f3mico y m\u00e1s pobreza tambi\u00e9n son los que enfrentan mayores desaf\u00edos para alcanzar desarrollo social, como es el caso de los objetivos de desarrollo sostenibles que se han convertido en todo un reto para las econom\u00edas cerradas (SDG Index, 2018). Impulsar entornos de libertad y desarrollo individual brinda recursos e incentivos para alcanzar altos niveles de desarrollo social (Dorn, 2005, p. 16). No obstante, el individualismo y el gobierno limitado son conceptos controversiales, especialmente en Am\u00e9rica Latina, puesto que las \u00e9lites pol\u00edticas han sabido difundir con \u00e9xito mensajes contrarios que aseguren su permanencia en el poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La colectivizaci\u00f3n ha sido su principal herramienta, un mecanismo perverso que se ha impuesto en nuestras sociedades mediante pol\u00edticas p\u00fablicas clientelistas suprimiendo al individuo y su valor, imponiendo las reglas del juego de las sociedades en cada \u00e1mbito de convivencia (Schaefer, 2006, p. 8-9). Como se expone en el transcurso de este ensayo, esa abstracci\u00f3n y olvido de los individuos ha resultado en su incapacidad de actuar y tomar decisiones libremente. Ya sea en temas laborales, de g\u00e9nero, fiscales o monetarios, las autoridades centrales se han posicionado como el intermediario o facilitador del equilibrio entre un grupo opresor y uno reprimido. Este trabajo aborda, en particular, la pol\u00edtica monetaria y demuestra que no es m\u00e1s que otra herramienta colectivista para disminuir las capacidades de los individuos, en este caso financieras y adquisitivas, y a la larga perjudicar la productividad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Las pol\u00edticas p\u00fablicas y la supresi\u00f3n del individualismo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es preciso considerar que colectivizar es una habilidad natural en los seres humanos y nace de nuestra capacidad para reconocer patrones. Cuando identificamos los mismos principios, valores, gustos, e incluso sentimientos \u2014como el patriotismo o ser hincha de alg\u00fan equipo\u2014 en otras personas, tendemos a formar comunidades que se perciben por los dem\u00e1s como un todo. Esta habilidad es producto del desarrollo evolutivo, puesto que nos sirve como mecanismo para transferir conocimiento de una generaci\u00f3n a otra y permitir que las \u201cbuenas\u201d pr\u00e1cticas que nos han llevado al \u00e9xito en generaciones anteriores se perpet\u00faen en el tiempo, incrementando nuestras probabilidades de supervivencia y mejorando nuestra calidad de vida (Morris, 2003).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, cuando \u201clas comunidades\u201d acuden a la centralizaci\u00f3n o al asistencialismo para lograr sus metas, su desarrollo se vuelve poco sostenible en el tiempo. Entonces, una entidad asume la idoneidad para controlar e imponer su voluntad sobre la de los dem\u00e1s individuos. En lugar de que el intercambio y los acuerdos voluntarios prevalezcan, los \u00e1mbitos de convivencia se empiezan a delimitar con marcos normativos, que van desde c\u00f3mo comportarse dentro de la comunidad hasta c\u00f3mo cultivar los alimentos y c\u00f3mo educar a nuestros hijos. Mejorar la calidad de vida y prosperar se vuelve algo m\u00e1s distante para los individuos, porque tienen que hacer tr\u00e1mites y pasar por uno y otro intermediario para que su voz sea escuchada, si es que antes no la censuran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es por eso que, a pesar de que los simpatizantes de cada corriente se distingan por sus causas o construyan su identidad a partir de las diferencias con los dem\u00e1s, todos tienen un mismo origen. El economista austriaco, Ludwig von Mises (2008) identifica una caracter\u00edstica inherente de todos los colectivismos: la creaci\u00f3n de una entidad sobrehumana, a la cual los individuos deben someterse. Un Dios, el gobierno, un personaje o incluso el banco central se convierten en el eje de un grupo de personas que \u2014no siempre de forma voluntaria\u2014 restringen sus campos de acci\u00f3n. Mientras tanto, se sienten m\u00e1s seguros en un ficticio espacio sin riesgos, en una zona de confort donde incluso pierden el protagonismo de sus actos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la estructura y sistema del Estado-naci\u00f3n, las \u00f3rdenes se traducen en lo que entendemos como pol\u00edticas p\u00fablicas, es decir, los proyectos que dise\u00f1an los gobiernos para atender las problem\u00e1ticas que surgen en la sociedad o mejorar las condiciones socioecon\u00f3micas del territorio gobernado (Kilpatrick, 2017). Evidentemente, el rol y el alcance de las pol\u00edticas p\u00fablicas es un tema de debate entre las distintas escuelas econ\u00f3micas. El polit\u00f3logo y jurista Emilio Graglia (2012, p. 19-22) considera que los gobiernos deben crear pol\u00edticas p\u00fablicas que tengan como fin satisfacer las necesidades de una sociedad. Al contrario, Mar\u00eda Blanco (2017, p. 156 &#8211; 160), doctora en ciencias econ\u00f3micas y empresariales, explica que las pol\u00edticas p\u00fablicas son la forma en la que los gobiernos ejercen su poder en la sociedad para mantener \u201cel orden\u201d. Sin embargo, el uso excesivo de pol\u00edticas p\u00fablicas restringe la libertad de los individuos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Determinar el \u00e9xito o el fracaso de las pol\u00edticas p\u00fablicas tambi\u00e9n depender\u00e1 de la perspectiva del an\u00e1lisis. No obstante, los acontecimientos hist\u00f3ricos como los grandes fracasos del socialismo nos han demostrado c\u00f3mo los reg\u00edmenes que implementan las pol\u00edticas m\u00e1s restrictivas hacia la libertad de los individuos son las que suelen tener los peores resultados (Courtois et al., 1998). Por ejemplo, bajo la \u00f3ptica de la escuela keynesiana\u2013 promulgada por John Maynard Keynes \u2013, al establecer pol\u00edticas monetarias, los reguladores reemplazan al individuo por abstracciones como la \u201cinversi\u00f3n y la \u201cproducci\u00f3n. En otras palabras, se dise\u00f1an las pol\u00edticas p\u00fablicas y los lineamientos con base en los t\u00e9rminos de la ciencia econ\u00f3mica, sin tomar en cuenta que quienes invierten y producen son individuos impulsados por su iniciativa y b\u00fasqueda de progreso econ\u00f3mico. Esas mismas corrientes econ\u00f3micas han hecho del dinero un mecanismo para vaticinar un comportamiento del mercado que consideran adecuado, una vez m\u00e1s ignorando a los individuos y la naturaleza misma del dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Argentina, Javier Milei (2016) hace menci\u00f3n del mal que le ha hecho el Banco Central a la econom\u00eda de su pa\u00eds. Antes de su creaci\u00f3n en 1935 (Bruchmann &amp; Ferreira, 1935), el crecimiento anual de la masa monetaria estaba alrededor del 3%, a trav\u00e9s de las pol\u00edticas monetarias instauradas en ese mismo a\u00f1o la inflaci\u00f3n pas\u00f3 al 6%. Cuando el gobierno de Argentina estatiz\u00f3 a la entidad financiera completamente en 1946, la inflaci\u00f3n subi\u00f3 a m\u00e1s de 224,7% hasta 1991 (BCRA, 2017). Ahora los argentinos se enfrentan a la p\u00e9rdida del valor adquisitivo constante, junto con una crisis monetaria y financiera que ha obligado al presidente Mauricio Macri a adoptar medidas de austeridad determinantes a pesar de los efectos que \u00e9stas puedan tener en la poblaci\u00f3n (Hodgson, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Milei (2016) tambi\u00e9n detalla que las econom\u00edas con un marco de competencia monetaria tienden a ser m\u00e1s exitosas que las que no cumplen con este requisito. Dicha competencia genera lo que se conoce en econom\u00eda como \u201cmonedas fuertes\u201d, porque los individuos en sociedades con monedas fuertes tienen mayor confianza para ahorrar y realizar inversiones. Es decir, tienen mayor facilidad para planificar sus actuaciones el d\u00eda de hoy y obtener el resultado esperado en el futuro, lo que lleva a altos niveles de productividad, empleo y riqueza.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"3\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El surgimiento del dinero: independencia y propiedad privada<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de un an\u00e1lisis hist\u00f3rico, social y econ\u00f3mico, Carl Menger (2009) explica que el hombre econ\u00f3mico comienza a utilizar el dinero a medida que reconoce \u2013 en un contexto de comercio primitivo y trueque \u2013 nuevos alcances del intercambio. El trueque no permit\u00eda dividir los bienes ni ahorrar sin que sus pertenencias disminuyeran de valor con el tiempo. Por lo tanto, los individuos buscaron un mecanismo de transacci\u00f3n m\u00e1s objetivo y estable, donde haya una correspondencia en la diferencia de valor entre lo que tienen y lo que desean tener. En un constante proceso de prueba y error, las sociedades utilizaron muchos medios de intercambio para reemplazar el treque, y la discusi\u00f3n permanece hasta nuestros d\u00edas. Lo importante, sin embargo, es por qu\u00e9 decidimos salir del trueque para migrar a medios de intercambio. Parafraseando a Menger, el fin m\u00e1ximo del dinero es aprovechar las ventajas econ\u00f3micas que se obtienen al explotar todas las oportunidades de intercambio; el fin del dinero no es ser acumulado sin sentido indefinido \u2013 aunque haya quienes quieran utilizarlo de esta forma \u2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mises (1936), en <em>La teor\u00eda del Dinero y el Cr\u00e9dito<\/em>, presenta una explicaci\u00f3n complementaria a la de Menger sobre la aparici\u00f3n del dinero. Para \u00e9l, la creaci\u00f3n de un medio de cambio presupone un orden econ\u00f3mico basado en la divisi\u00f3n del trabajo (p. 25). Es decir, las personas en el transcurso del tiempo se dieron cuenta que m\u00e1s eficiente era especializarse en alguna actividad e intercambiar con los dem\u00e1s, en lugar de producirlo todo por s\u00ed mismos. En consecuencia, los individuos valoraban tanto su ganancia por el trabajo como lo que pod\u00edan adquirir con ella, e institucionalizaron la propiedad privada. Por lo tanto, los medios de intercambio no son una herramienta creada por los pol\u00edticos ni mucho menos por el Estado, son una instituci\u00f3n creada por los individuos para poder intercambiar entre s\u00ed bienes y servicios con el fin de mejorar su calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"4\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Del goce del dinero hacia la servidumbre<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando los gobiernos se convierten en un ente garantista y protector, cuando empiezan a adquirir m\u00e1s roles de control dentro de la sociedad, el dinero se convierte en un elemento al que deben proteger y controlar al mismo tiempo. Friedrich A. Hayek (2008) en <em>Camino de Servidumbre <\/em>ilustra c\u00f3mo la pol\u00edtica monetaria puede ser un instrumento estrat\u00e9gico de los gobiernos luego de la guerra, cuando los salarios de los cargos p\u00fablicos clave eran muy bien remunerados y, por ende, poco sostenibles en el tiempo. La soluci\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cil para los gobiernos era, evidentemente, mantener el mismo tama\u00f1o del Estado y a sus funcionarios y cubrir los gastos mediante la impresi\u00f3n de dinero. Luego de advertir el riesgo de que los gobiernos asuman mecanismos de coerci\u00f3n, Hayek (2008) advierte el riesgo propio de la pol\u00edtica monetaria:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica encaminada constantemente a lograr el m\u00e1ximo de ocupaci\u00f3n alcanzable por medios monetarios lleva a la postre a la destrucci\u00f3n segura de sus mismos prop\u00f3sitos. Tiende a bajar la productividad del trabajo y, por consiguiente, incrementa constantemente la proporci\u00f3n de la poblaci\u00f3n trabajadora que s\u00f3lo por fines artificiales puede mantenerse ocupada a los salarios corrientes (p. 299).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La manipulaci\u00f3n artificial al valor de los medios de intercambio representa uno de los mecanismos m\u00e1s perversos en contra de la propiedad privada de las personas y su libertad. Distorsiona el valor de su propio trabajo y el de los distintos servicios y productos en el mercado, evitando incluso que podamos planificar y proyectarnos hacia el futuro. En definitiva, el valor de nuestro trabajo y nuestro futuro queda atado a la voluntad de los gobernantes de turno, gracias al poder que estos poseen sobre las pol\u00edticas monetarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de la invenci\u00f3n del dinero fiduciario, se utiliz\u00f3 metales como medios de intercambio. A pesar de que el patr\u00f3n oro, por ejemplo, es un esquema potencial que discutimos actualmente para garantizar estabilidad monetaria, ni los metales se salvaron de la creatividad de los gobernantes para manipular su valor. Alberto Gonz\u00e1lez Garc\u00eda de la Universidad Complutense de Madrid detalla el caso del antiguo Imperio Romano. Gonz\u00e1lez Garc\u00eda (2011), en<em> La inflaci\u00f3n en el Imperio Romano de Diocleciano a Teodosio<\/em>, llega a concluir que las manipulaciones monetarias para financiar las guerras fueron catastr\u00f3ficas y debilitaron al Imperio, constituyendo uno de los principales factores de las transformaciones de la Roma tard\u00eda y el hundimiento del poder imperial en Occidente (p. 30) por su afectaci\u00f3n en la capacidad adquisitiva de la moneda manejada por los romanos lo que afect\u00f3 gravemente su calidad de vida. Pero no siempre fue as\u00ed, Diego Quijano (2010) menciona que durante 300 a\u00f1os antes de Ner\u00f3n, el denario no hab\u00eda sufrido mayor devaluaci\u00f3n. Por lo tanto, se deduce que no era necesaria la inflaci\u00f3n para que el gran imperio se sostuviera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Hayek (1996) \u201cel monopolio del dinero ha reforzado el poder de los gobiernos\u201d (p. 29), sobre todo si consideramos los datos hist\u00f3ricos que nos demuestran que esta regulaci\u00f3n no ha servido para que tengamos una mejor moneda y que al contrario nos ha ido peor que antes, puesto que se han basado en falsas premisas que no van acorde a la realidad. Adem\u00e1s introduce otro factor importante para el an\u00e1lisis como es que ning\u00fan gobernante es capaz de quitarle dinero a los individuos de manera ilimitada a trav\u00e9s de los impuestos por lo que no es una medida pol\u00edticamente viable y se convierte en un obst\u00e1culo para cubrir sus d\u00e9ficits presupuestarios debido a un gasto p\u00fablico desmedido y es por ello que ven como una herramienta necesaria el poder imprimir billetes ya que les permite (incluso sin aprobaci\u00f3n de las personas) gastar m\u00e1s de lo que las personas est\u00e1n realmente dispuestas \u201ca pagar\u201d para mantener al estado y por supuesto a su vez les permite gastar mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo realmente sostenible.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"5\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La demonizaci\u00f3n de la deflaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una econom\u00eda que crece muy lentamente, que el valor de una moneda se congele durante 300 a\u00f1os no representa mayor problema. Sin embargo, mientras las econom\u00edas crecen a una mayor velocidad, nuevos fen\u00f3menos aparecen. Si la cantidad de bienes y servicios crece m\u00e1s que la cantidad emitida de dinero, habr\u00e1 deflaci\u00f3n. Este es un fen\u00f3meno que se refleja en los precios, permitiendo que con una misma moneda podamos adquirir m\u00e1s bienes. A este proceso se le conoce como deflaci\u00f3n (Hern\u00e1ndez, 2015) y, como se demuestra en las l\u00edneas anteriores, no solamente ocurre debido a la reducci\u00f3n en la tasa de emisi\u00f3n de dinero a trav\u00e9s de los bancos centrales o a la contracci\u00f3n de cr\u00e9ditos por los bancos privados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La deflaci\u00f3n es la figura econ\u00f3mica, o el pretexto, mediante el cual se han promovido pol\u00edticas inflacionarias constantemente. La l\u00f3gica de varios economistas desde David Hume (1752), luego agravada y potenciada por Keynes en su obra titulada: <em>Teor\u00eda general del empleo, el inter\u00e9s y el dinero<\/em> (1936), hasta algunos de los economistas actuales es que la deflaci\u00f3n nos hace entrar en un c\u00edrculo vicioso, donde aumentar el poder adquisitivo de la moneda hace que las personas reduzcan su consumo actual para aprovechar su riqueza m\u00e1s eficientemente en el futuro. A primera vista, esto conlleva a menor dinamismo econ\u00f3mico y afecta al entorno general con menos consumo e ingresos, por lo que se justificar\u00eda el uso de pol\u00edticas para regular el comportamiento financiero de las personas. No obstante, esta idea desconoce la funci\u00f3n del ahorro como mecanismo para acceder a mejores compras futuras, realizar pr\u00e9stamos o inversiones que permitan generar mayor riqueza y mejorar nuestra calidad de vida (Soto, 2009, p. 254-259). Esta l\u00f3gica demuestra el rechazo hacia la capacidad de actuar de los individuos que forman parte de un mercado cada vez m\u00e1s interconectado y global, con el cual podemos ampliar nuestro \u00e1mbito para comerciar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siglo XVIII, los fen\u00f3menos deflacionarios no eran vistos como algo cr\u00edtico. Cuando economistas como Richard Cantillon debat\u00edan sobre las restricciones al comercio, se centraban en la acumulaci\u00f3n de oro para lograr una balanza comercial positiva, para Rothbard (1999) &nbsp;esta es una creencia ampliamente difundida por ellos con fines pol\u00edticos, ya fuera para subvencionar intereses particulares o aumentar el poder del estado, una idea que reafirm\u00f3 con evidencia emp\u00edrica en <em>El Dinero, el Estado y el Mercantilismo Moderno <\/em>(2016) donde muestra \u201cestudios de casos\u201d que muestran una importante conexi\u00f3n entre la inflaci\u00f3n y la creaci\u00f3n de privilegios especiales para un grupo favorecido de comerciantes u hombres de negocios. No fue hasta la Gran Depresi\u00f3n, que se comenz\u00f3 a desarrollar la \u201cparanoia deflacionista\u201d, mencionada por Jes\u00fas Huerta de Soto (2014).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Keynes (1943) cita a Hume en la <em>Teor\u00eda general de la ocupaci\u00f3n, el inter\u00e9s y el dinero<\/em>, donde acent\u00faa este culto a la inflaci\u00f3n, asumiendo que mayor circulaci\u00f3n de dinero dentro de una econom\u00eda genera mayor consumo (p. 304). Por lo tanto, muchas m\u00e1s empresas tendr\u00edan incentivos de invertir o producir en ese territorio. Al igual que para David Hume (1752) para \u00e9l era de vital importancia incrementar la cantidad de dinero dentro del Estado para acelerar la industria y que \u00e9sta aumente su mano de obra. De no ocurrir de esta forma, o sea, si comenzaba a disminuir la cantidad de dinero dentro de las fronteras, cabr\u00eda esperar: miseria, pobreza y desempleo. Ante esta afirmaci\u00f3n, se puede inferir que el keynesianismo es el verdadero padre del consumismo que muchas veces los discursos socialistas atacan. El control sobre la econom\u00eda por parte del Estado sigue siendo la ra\u00edz de las distorsiones que ocurren en el comportamiento de los individuos. El menosprecio a la p\u00e9rdida de valor de la moneda, a la capacidad de actuar de los individuos, a sus preferencias temporales y, por ende, a la funci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s dentro del mercado, han llevado a que cada vez las monedas pierdan m\u00e1s su valor y que se normalice la manipulaci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s para promover el consumo, dando como resultado varias crisis econ\u00f3micas alrededor del mundo.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"6\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La deflaci\u00f3n sana<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas Huerta de Soto (2013, p. 272) en su libro, <em>Dinero, Cr\u00e9dito Bancario y Ciclos Econ\u00f3micos<\/em>, menciona que la deflaci\u00f3n no solo puede producirse por efectos monetarios, tambi\u00e9n puede ser producto del ahorro generalizado en un mercado. Esto modifica la estructura productiva de dicho mercado, haciendo que las inversiones no se realicen en el punto m\u00e1s pr\u00f3ximo al consumo sino en el m\u00e1s lejano (tri\u00e1ngulo de Hayek), por ejemplo, en actividades de investigaci\u00f3n y desarrollo o inversi\u00f3n de maquinaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fen\u00f3meno relatado por Huerta de Soto puede ir acompa\u00f1ado con otra causa que detalla Cantillon, en <em>Ensayo sobre la naturaleza del Comercio en general <\/em>(p. 67-71), donde menciona que, si un pa\u00eds importa demasiado, sale dinero m\u00e1s r\u00e1pido de lo que entra (balanza comercial negativa), podr\u00eda provocar escasez de circulante dentro de sus fronteras y los precios disminuir\u00edan. Para Cantillon esto no era algo malo, porque consideraba que los precios har\u00edan m\u00e1s competitivos a los productos nacionales ante el mercado internacional. Esto incentivar\u00eda que exporten y acumulen dinero nuevamente, luego los precios subir\u00edan hasta que sea vuelva a ser atractivo importar, repitiendo el ciclo.&nbsp; Por lo tanto, el mercado monetario y comercial se iban a encontrar en una constante b\u00fasqueda del equilibrio, entre exportaciones e importaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El debate sobre los efectos nocivos o positivos se han centrado \u00fanicamente en el plano econ\u00f3mico, sin embargo, hay muchas otras ciencias que deber\u00edan sumarse, como las diferentes ingenier\u00edas. Fomentar m\u00e1s el consumo que el ahorro como plantean los keynesianos puede estar contribuyendo incluso al deterioro de nuestro medio ambiente. Debemos analizar cada proceso deflacionario para poder estar seguros de cu\u00e1les son sus causas, por ejemplo, el ahorro no tiene por qu\u00e9 ser visto como algo nocivo, despu\u00e9s de todo es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo, gracias al ahorro es que podemos comprar bienes que resultan demasiado costosos comprarlos el d\u00eda de hoy y nos permite adquirirlos en el ma\u00f1ana, ya sean viajes, casas, veh\u00edculos, la universidad de nuestros hijos, maquinarias y dem\u00e1s. No s\u00f3lo usamos el ahorro propio sino el de terceros, a trav\u00e9s de los bancos o los pr\u00e9stamos; sin ahorro ser\u00eda pr\u00e1cticamente imposible el avance de nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, es claro que, en un proceso de deflaci\u00f3n, tratar de producir m\u00e1s puede ser un error si no disminuimos nuestros costos y nuestros precios antes, aqu\u00ed es donde podemos observar una oportunidad para otras ciencias. Al bajar los precios de manera natural, los negocios deber\u00edan buscar otros mecanismos para ser rentables sin necesidad de incrementar su producci\u00f3n, tan solo haciendo lo necesario para aprovechar de mejor manera sus recursos ya existentes. La b\u00fasqueda por producir m\u00e1s con menos recursos es parte de nuestra naturaleza econ\u00f3mica, puesto que es la forma en la que podemos ampliar nuestras ganancias y satisfacer cada vez a m\u00e1s clientes. No obstante, durante siglos no fue realmente objeto de estudio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El uso de herramientas y la evoluci\u00f3n que han tenido con respecto al material que usamos para ellas es en principio una b\u00fasqueda de incrementar nuestra productividad, facilit\u00e1ndonos diferentes operaciones e incluso haciendo posible que podamos llevarlas a cabo. En la agricultura podemos encontrar muchos ejemplos sobre la b\u00fasqueda de una mayor productividad, desde la elecci\u00f3n del tipo de cultivo hasta los mecanismos para protegerlos para que su producci\u00f3n sea la mayor posible en el espacio que utilizamos, algo que hemos realizado desde la era preindustrial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la edad media donde todo era artesanal, la diferencia de productividad entre los negocios del mismo tipo era muy poca. Sin embargo, desde la revoluci\u00f3n industrial, la brecha de productividad aumenta vertiginosamente, lo que nos abri\u00f3 todo un mundo de posibilidades en este aspecto y quiz\u00e1 hubi\u00e9semos tenido muchas ideas m\u00e1s sobre c\u00f3mo mejorarla si en medio de todos estos procesos no solo se hubiera promovido una constante inflaci\u00f3n. Las herramientas que han buscado aumentar la productividad muchas veces suelen confundirse con mayor producci\u00f3n, esto puede atribu\u00edrsele precisamente a la costumbre que tenemos por producir para etapas inflacionarios donde es necesario incrementar la cantidad de productos que ofrecemos para poder satisfacer el consumo, sin embargo, la productividad es la relaci\u00f3n entre lo producido y los medios empleados, tales como mano de obra, materiales, energ\u00eda, etc. En otras palabras, la productividad es la relaci\u00f3n existente entre los insumos que usamos para producir y nuestro producto final.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan entre quienes tienen claro el concepto de productividad existen confusiones, usualmente suele creerse que un aumento en la productividad es producir m\u00e1s con los mismos recursos \u2014se mantienen insumos y aumentan salidas\u2014 pero tambi\u00e9n puede entenderse como producir lo mismo con menos recursos \u2014se reducen insumos y se mantienen salidas\u2014 o en su defecto una combinaci\u00f3n en ambos factores, reducir los insumos y aumentar las salidas. Como mencionamos anteriormente tratar de producir m\u00e1s en per\u00edodos de deflaci\u00f3n podr\u00eda no tener mayor sentido, puesto que el consumo es lo que se encuentra restringido, entonces el camino a recorrer deber\u00eda ser una reducci\u00f3n de los insumos que usamos manteniendo nuestro nivel de producci\u00f3n o disminuir precios, pero mantener o incluso incrementar nuestro margen de ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">B\u00e1sicamente, para aumentar nuestro margen de ganancia existen dos caminos: aumentar los ingresos o disminuir los costos. El segundo camino es el que suele ser m\u00e1s ignorado por las industrias hasta que se enfrentan a un escenario de crisis, en especial en aquellas que se encuentran protegidas con restricciones al comercio o cuentan con alg\u00fan privilegio por parte del Estado. Evidentemente, \u00e9stas tienen menos incentivos para buscar un aumento sistem\u00e1tico en su productividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La calidad muchas veces tiene un enfoque de b\u00fasqueda de productividad, ya que la estandarizaci\u00f3n es uno de los pasos al momento de tratar de establecer est\u00e1ndares de producci\u00f3n. Para evitar errores que puedan perjudicar a la siguiente etapa del proceso productivo, se suelen encontrar formas m\u00e1s eficientes de llevar a cabo dichos procesos reduciendo el tiempo y los recursos utilizados. Calidad y productividad suelen ir de la mano, puesto que en la b\u00fasqueda de uno solemos encontrar al otro. Por ejemplo, la calidad comenz\u00f3 a ser una preocupaci\u00f3n m\u00e1s apremiante desde que se inici\u00f3 la producci\u00f3n en serie, ya que se necesitan altos niveles de estandarizaci\u00f3n para poder producir sin problemas a una mayor velocidad. Si se generara consecutivamente un error en una de las etapas de producci\u00f3n podr\u00edamos tener graves retrasos durante la producci\u00f3n, adem\u00e1s del costo monetario que esto representa. Tenemos m\u00faltiples herramientas con diferentes enfoques para aumentar nuestra productividad por el lado de disminuci\u00f3n del uso de insumos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debemos recordar que disminuyendo costos en cada \u00e1rea sin importar los min\u00fasculos que nos parezcan podemos alcanzar grandes rentabilidades, acorde a la BBC, American Airlines en 1987, quit\u00f3 una aceituna (que ning\u00fan cliente percibi\u00f3) de los platos que serv\u00edan durante los vuelos y consigui\u00f3 un ahorro de decenas de miles de d\u00f3lares anuales por avi\u00f3n. Si bien estamos hablando de una gran empresa, es un ejemplo que podemos extrapolarlo hasta las m\u00e1s peque\u00f1as. El primer paso deber\u00eda ser tratar de estandarizar los procesos, es decir, tratar de que no importa cu\u00e1ntas veces se hagan, sean iguales entre s\u00ed al menos generalmente. En el caso anterior, podemos asumir que sab\u00edan cu\u00e1ntas aceitunas serv\u00edan en sus platos y se aventuraron a quitar una para saber si pod\u00edan realizar ese ahorro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El siguiente paso es estar seguros de que todo lo que estamos ofreciendo genera la rentabilidad debida, y que no estamos desperdiciando recursos en actividades que nos representan m\u00e1s p\u00e9rdidas que ganancias. Adem\u00e1s de las aceitunas, esta aerol\u00ednea luego de unos a\u00f1os hizo un cambio en los transportadores de alimentos que se utilizan durante los vuelos, empleando unos m\u00e1s livianos, lo que conllev\u00f3 un ahorro en combustible. En este punto debemos tomar en cuenta que los desperdicios no solo son materiales, tambi\u00e9n pueden ser de tiempo, espacio, capacidad e incluso energ\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encontrar los desperdicios puede llegar a ser complicado es por ello que se han desarrollado m\u00faltiples herramientas que podr\u00edamos utilizar con el fin de encontrarlas. Algunas son incluso bastante antiguas, como un estudio de movimientos elaborado por Jean Perronet a mediados del siglo XVIII, aunque no es hasta inicios del siglo XX que esta se formaliza con Frederick Taylor, en su trabajo sobre <em>Los Principios de la Administraci\u00f3n Cient\u00edfica <\/em>(1911).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe destacar que Taylor a trav\u00e9s de su metodolog\u00eda y la presentaci\u00f3n de su libro estaba tratando de reducir las fricciones existentes entre los trabajadores y sus empleadores. Es m\u00e1s, ten\u00eda bastante claro que la productividad era clave para el progreso de las sociedades no solo econ\u00f3mico, tambi\u00e9n social. Adem\u00e1s, menciona c\u00f3mo los trabajadores m\u00e1s productivos son m\u00e1s valiosos, por tanto, mejor pagados por sus empleadores quienes buscar\u00edan mejorar sus condiciones de trabajo con el fin de evitar que estos migren hacia la competencia. Este es un mensaje muy importante que podemos rescatar y traer nuevamente a nuestros d\u00edas, para impulsar las pol\u00edticas p\u00fablicas de libre empresa y comercio que necesitamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Taylor result\u00f3 ser un visionario de los cambios y las mejoras que traer\u00edan el aumento de la productividad a nuestro mundo. Mencion\u00f3 c\u00f3mo la mejora de la productividad nos har\u00eda m\u00e1s competitivos frente a la competencia mundial, lo que disminuir\u00eda la pobreza y la falta de empleo de manera mucho m\u00e1s eficaz de lo que estaban planteando los pol\u00edticos en esa \u00e9poca \u2014leyes, impuestos, restricciones comerciales\u2014. Tambi\u00e9n se pronunci\u00f3 sobre la falacia de que un aumento de productividad disminuir\u00eda la cantidad de trabajadores, algo con lo que claramente no estaba de acuerdo. De hecho, expresa que, acorde a su percepci\u00f3n, un aumento en la productividad caus\u00f3 un incremento en las plazas de trabajo, temas que a\u00fan no pierden vigencia y debates que m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s siguen repiti\u00e9ndose. El an\u00e1lisis de movimientos fue la primera herramienta desarrollada para mejorar la productividad en las empresas y puede servir para saber si estamos desperdiciando recursos en nuestros procesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La forma en la que organizamos nuestros procesos tambi\u00e9n tiene gran influencia sobre el nivel de productividad de nuestros negocios. El caso m\u00e1s emblem\u00e1tico es el de Henry Ford a inicios del siglo XX, quien cambi\u00f3 radicalmente la organizaci\u00f3n f\u00edsica de su planta y la forma de realizar los trabajos, duplicando su nivel de producci\u00f3n de un a\u00f1o a otro. El objetivo de Ford era producir un auto a un precio mucho m\u00e1s accesible para los consumidores, un auto para las masas, por lo que comenz\u00f3 la producci\u00f3n en serie. Cada trabajador se encargaba de una parte del producto que luego ser\u00eda ensamblada para formar el producto final. Este m\u00e9todo de producci\u00f3n revolucion\u00f3 la industria y es en este punto donde por ejemplo la estandarizaci\u00f3n y la b\u00fasqueda de la calidad se vuelven m\u00e1s urgentes. En un proceso donde los trabajadores solo realizan una parte del producto final, es vital que todo est\u00e9 hecho en la medida exacta para poder ser ensamblado por alguien m\u00e1s que no tiene idea de los errores con los que los productos intermedios provenientes de los procesos anteriores pudieran tener.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy en d\u00eda los procesos de producci\u00f3n pueden ubicarse de distintas formas para acelerar o mejorar la productividad del negocio, esto se conoce como distribuci\u00f3n en planta. Puede ser por proceso, en l\u00ednea (por producto), por grupo o una combinaci\u00f3n de todas estas, lo importante es encontrar la forma en la que nuestra distribuci\u00f3n puede llegar a ser m\u00e1s productiva. Para negocios que tienen un solo producto y lo fabrican en serie como una embotelladora, lo m\u00e1s com\u00fan es encontrar una distribuci\u00f3n en l\u00ednea. En las industrias que realizan productos intermedios o que son diferentes entre s\u00ed, lo m\u00e1s usual es una distribuci\u00f3n por proceso o en grupo ya que esto les permite en el mismo espacio realizar diferentes productos hasta completar el lote que deba dirigirse a otra \u00e1rea, de esta se reduce la movilizaci\u00f3n del personal por la planta y enfocar el tiempo de trabajo en actividades productivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los diagramas de flujo son muy \u00fatiles para graficar los procesos e identificar cada paso del mismo. A este diagrama podemos complementarlo con, cada vez m\u00e1s datos, para hacernos una imagen cada vez m\u00e1s global de los procesos, como colocarle tiempos, distancias y actividades a las operaciones para poder visualizar m\u00e1s f\u00e1cilmente si existen etapas que podamos suprimir, innovar, cambiar con el objetivo de ser m\u00e1s productivos. En 1946, en Jap\u00f3n se crea la Uni\u00f3n de Cient\u00edficos e Ingenieros Japoneses, cuya finalidad era reunir a las grandes profesionales de Jap\u00f3n para que compartan las mejores pr\u00e1cticas de cada una de sus empresas y fomentar una mayor productividad. De esta organizaci\u00f3n emergieron grandes exponentes de la calidad como Kaouro Ishikawa, sin embargo, el hombre que m\u00e1s marc\u00f3 a esta organizaci\u00f3n y a Jap\u00f3n en general fue William Deming, y sirvi\u00f3 de fuente de inspiraci\u00f3n para los japoneses, a tal punto que instauraron un premio en su nombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los japoneses incorporaron a su modo de producir conceptos que ya practicaban dentro de su cultura, para ellos era de vital importancia ser lo suficiente metodol\u00f3gicos y estandarizados hasta alcanzar procesos en donde no se cometiera ni un solo error y tener productos perfectos. Una de las metodolog\u00edas desarrolladas por los japoneses es llamada Kaizen. Etimol\u00f3gicamente se refiere a un proceso de mejora continua hacia algo mejor, un proceso que no tiene reservas en si la mejora es grande o peque\u00f1a (Udaondo, 1992). Adem\u00e1s, la mejora que se est\u00e1 buscando no puede sacrificar otras partes, sino ser una mejora que sume a un todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la Metodolog\u00eda Kaizen se deriv\u00f3 el M\u00e9todo de las 5s por las primeras letras de las palabras en japon\u00e9s Seire (clasificaci\u00f3n), Seiton (orden), Seiso (limpieza), Seiketsu (estandarizaci\u00f3n) y Shitsuke (seguir mejorando) (Udaondo, 1992). Este m\u00e9todo argumenta que el orden (estandarizaci\u00f3n) es importante para aumentar la productividad no solo mejora las condiciones del trabajo haci\u00e9ndolos m\u00e1s seguros sino tambi\u00e9n permite encontrar los implementos necesarios para la producci\u00f3n con mayor facilidad y rapidez, algo importante al tomar en cuenta al momento de reducir costos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de este momento, las herramientas que buscan mejorar la calidad y la productividad comienzan a ser cada vez m\u00e1s abundantes. Existen m\u00e9todos como el de la Producci\u00f3n Esbelta o Justo a tiempo que se derivan del Kaizen. Uno de los objetos primordiales al momento de tratar de reducir costes dentro del proceso productivo es reducir los niveles de inventarios que se mantienen. Los inventarios ocupan espacio y son costos que se mantienen improductivos hasta que son utilizados, a trav\u00e9s de la estandarizaci\u00f3n de los procesos y el an\u00e1lisis de la demanda puede lograrse bajos e incluso nulos niveles de inventarios sin arriesgar la calidad, ni la satisfacci\u00f3n de los clientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el m\u00e9todo Justo a Tiempo es bastante utilizado en la industria automotriz tambi\u00e9n ha sido utilizado por la cadena de ropa, Zara. Esta cadena realiza entregas a todo el mundo por lotes que, de acuerdo a sus estudios y an\u00e1lisis realizados, logran venderlos en un tiempo determinado y luego empiezan con un pr\u00f3ximo lote para ser repartido de igual manera. No olvidemos adem\u00e1s las facilidades que nos ha tra\u00eddo el internet y el uso de tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n que nos permiten llevar un seguimiento m\u00e1s f\u00e1cil y adecuado de nuestros niveles de producci\u00f3n: volumen de ventas, cantidad de materia prima para poder realizar los c\u00e1lculos respectivos y poder ver si estamos siendo lo suficientemente eficientes. Adem\u00e1s de la importancia de las redes sociales, siendo un enlace mucho m\u00e1s cercano a nuestros consumidores tanto para interactuar con ellos como para conseguir nuevos clientes. Las redes sociales son una herramienta bastante \u00fatil para poder obtener informaci\u00f3n por parte de nuestro p\u00fablico objetivo sobre qu\u00e9 servicios podemos incrementar o mejorar, a muy bajo costo, lo que nos permitir\u00eda incrementar nuestro valor para ellos y mantener nuestros precios, a pesar de encontrarnos inmersos en un escenario deflacionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debemos tomar en cuenta que varias de las opciones expuestas en el transcurso de este ensayo son muy vers\u00e1tiles. No importa el tama\u00f1o, el tipo, el presupuesto del negocio que quiera aplicar cualquiera de ellas, solo requiere del compromiso de todo el personal de la misma y de la creatividad empresarial que tengan quienes los dirigen. No necesitamos la protecci\u00f3n del Estado ante la deflaci\u00f3n o para que fomente la inflaci\u00f3n. Si los cambios en la masa monetaria se realizan de forma natural, las personas somos capaces de actuar adecuadamente frente a los diferentes retos que se nos presenten.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"7\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de las razones econ\u00f3micas por las cuales no debemos ver a los procesos deflacionarios como el fin de nuestras econom\u00edas \u2014si estos ocurren de manera natural y no por intromisi\u00f3n del Estado\u2014, el mundo de la ingenier\u00eda tambi\u00e9n nos ofrece m\u00faltiples herramientas para poder aprovecharlos. Habr\u00e1 quienes no podr\u00e1n adaptarse y mejorar para seguir en el mercado, lo que no es un fen\u00f3meno extra\u00f1o. A diario, hay empresas que abren y otras que cierran sus puertas y est\u00e1 en la creatividad empresarial poder seguir adelante. No debemos dejar nuestras vidas, nuestras decisiones, ni nuestra econom\u00eda en manos de los pol\u00edticos, al contrario, debemos pedirles que las saquen porque las distorsiones m\u00e1s graves que existen en el mercado son producto de su intromisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace m\u00e1s de un siglo, Taylor en el trabajo que citamos en anteriores p\u00e1rrafos, ya se encontraba preocupado por estos personajes agitadores y sus nuevas ideas sentimentalistas, mal informadas y mal orientadas que estaban comenzando a surgir dentro de la sociedad por lo que hace un llamado espec\u00edfico a los ingenieros y administradores a involucrarse y demostrar los verdaderos hechos. Pero el llamado deber\u00eda extenderse a toda la poblaci\u00f3n para combatir dichas ideas que estaban provocando conflictos sociales innecesarios, malos manejos econ\u00f3micos, ideas perversas en contra el progreso y el desarrollo de la econom\u00eda, en contra de la mejora de la productividad y el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debemos recordar las palabras de Frederick Hayek (1999) en <em>Los Intelectuales y el Socialismo, <\/em>donde deja claro el rol que debemos tener todas las personas, en especial los intelectuales de cualquier rama, en el debate de las ideas, \u201cel socialismo nunca y en ninguna parte ha sido al principio un movimiento de la clase obrera\u201d (p. 263). Debemos influir en el clima de opini\u00f3n y aportar con la informaci\u00f3n que tengamos frente a muchos te\u00f3ricos que aparentemente se encuentran alejados de la realidad, presentando utop\u00edas o distop\u00edas acorde a su conveniencia o a su poco conocimiento de lo que sucede y est\u00e1 sucediendo en el mundo real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No podemos calcular el da\u00f1o que le ha hecho el keynesianismo no solo a nuestra econom\u00eda sino tambi\u00e9n a nuestro mundo. Estas ideas que fomentan la inflaci\u00f3n y el consumo, en lugar del ahorro y de la libertad econ\u00f3mica de los individuos, han alterado nuestro comportamiento econ\u00f3mico en formas que no podemos imaginar. La mayor\u00eda de ocasiones el da\u00f1o es min\u00fasculo y solo llegamos a observar los grandes choques que provoca una hiperinflaci\u00f3n. Sin embargo, hay mucho de <em>Lo que se ve y lo que no se ve<\/em> (Bastiat, s.f) en la pol\u00edtica monetaria inflacionista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Invisibilizar al individuo, a trav\u00e9s de los diferentes colectivos tanto en lo social como en lo econ\u00f3mico, y tratarlo como si no existiera o no tuviera capacidad de acci\u00f3n ha resultado, en el transcurso de toda nuestra historia, en los m\u00e1s graves problemas que hemos enfrentado. Para recuperar nuestra libertad como individuos debemos comprometernos con ella desde cualquiera que sea nuestra rama y nuestra actividad. Desde todos los frentes tenemos algo que aportar y seguir adelante por individuos m\u00e1s libres, que tengan el control sobre sus vidas, sobre sus destinos, sobre su felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, no hay que alarmarse con la deflaci\u00f3n, porque \u00e9sta es t\u00e9cnicamente definida como: inflaci\u00f3n negativa, es decir, una ca\u00edda generalizada en el nivel de precios absolutos y relativos de la econom\u00eda (en promedio) y, por tanto, al caer los precios, por un aumento en la productividad, por ejemplo, se recupera el poder adquisitivo de las personas, lo cual evidentemente favorece al consumo en el mediano y largo plazo.&nbsp; Ahora bien, es cierto que, una recesi\u00f3n, implica una ca\u00edda en el consumo, por lo cual, caen los precios, al bajar la demanda.&nbsp; Pero, no debemos caer en la trampa keynesiana de que se debe intervenir en la Econom\u00eda, a trav\u00e9s de las pol\u00edticas fiscal o monetarias expansivas, en palabras de ellos: \u201cponi\u00e9ndole dinero en el bolsillo de la gente\u201d, lo que es simplemente una pol\u00edtica miope o cortoplacista, que no es sostenible en el tiempo.&nbsp; No, lo mejor es dejar que la econom\u00eda se recupere, se autorregule y vuelva a la normalidad, por s\u00ed sola, pues eso era lo que se hac\u00eda en el mundo antes de la Gran Depresi\u00f3n de 1930, cuando estaba en vigencia el Patr\u00f3n Oro.&nbsp; Aunque claro, para ello, hay que tener voluntad, decisi\u00f3n y un alt\u00edsimo nivel de conocimiento t\u00e9cnico (tan escaso hoy en d\u00eda entre nuestros pol\u00edticos, e incluso entre los economistas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Banco Central de la Rep\u00fablica de la Argentina. (s.f.). <em>Historia del Banco Central.<\/em> Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.bcra.gob.ar\/Institucional\/Historia.asp\">http:\/\/www.bcra.gob.ar\/Institucional\/Historia.asp<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bastiat, F. (s.f). <em>Lo que se ve y lo que no se ve<\/em>. Hacer.org. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.hacer.org\/pdf\/seve.pdf\">http:\/\/www.hacer.org\/pdf\/seve.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Blanco, M. (2017). <em>Afrodita desenmascarada: una defensa del feminismo liberal.<\/em> Barcelona: Deusto S.A. Ediciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bruchmann, C., y Ferreira, A. (1935). <em>Ley 12.156 &#8211; Ley de Bancos<\/em>. Buenos Aires. Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cantillon, R. (1996). <em>Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general.<\/em> M\u00e9xico. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. (Obra original publicada en 1730).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Courtois, S., Werth, N., Pann\u00e9, J., Paczkoski, A., Bartosek, K., &amp; Margolin, J. (1998). <em>El libro negro del comunismo. <\/em>Madrid: Espasa-Planeta. (Obra original publicada en 1997).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deming, W. (1989). <em>Calidad, productividad y competitividad: la salida de la crisis.<\/em> Madrid: Editorial D\u00edaz De Santos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diario, &#8220;La Hora&#8221;. (Marzo de 2017). <em>Empresas reducen costos ante crisis &#8220;muy severa&#8221;<\/em>.&nbsp; Recuperado de: <a href=\"https:\/\/lahora.com.ec\/noticia\/1102036709\/empresas-reducen-costos-ante-crisis-e28098muy-severae28099\">https:\/\/lahora.com.ec\/noticia\/1102036709\/empresas-reducen-costos-ante-crisis-e28098muy-severae28099<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dorn, J. (Agosto de 2005). <em>Why Freedom Matters.<\/em> Cato Institute. Recuperado de:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"https:\/\/object.cato.org\/sites\/cato.org\/files\/articles\/dorn-080105.pdf\">https:\/\/object.cato.org\/sites\/cato.org\/files\/articles\/dorn-080105.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fike, R. (12 de marzo de 2018). <em>Women and progress.<\/em> Fraser Institute. Recuperado de:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"https:\/\/www.fraserinstitute.org\/blogs\/greater-economic-freedom-the-key-to-better-lives-for-women-in-the-middle-east-and-beyond\">https:\/\/www.fraserinstitute.org\/blogs\/greater-economic-freedom-the-key-to-better-lives-for-women-in-the-middle-east-and-beyond<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gonz\u00e1lez, A. (2011). La inflaci\u00f3n en el Imperio romano de Diocleciano a Teodosio.&nbsp;&nbsp; <em>Documenta &amp; Instrumenta<\/em>, 9, pp. 123-152. http:\/\/dx.doi.org\/10.5209\/rev_DOCU.2011.v9.38068<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Graglia, E. (2012). <em>En la b\u00fasqueda del Bien Com\u00fan. Manual de pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/em> Obtenido de Konrad Adenauer Stiftung. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.kas.de\/wf\/doc\/17509-1442-4-30.pdf\">http:\/\/www.kas.de\/wf\/doc\/17509-1442-4-30.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Haidt, J. (2015). <em>How capitalism changes conscience. <\/em>Recuperado de:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"https:\/\/www.humansandnature.org\/culture-how-capitalism-changes-conscience\">https:\/\/www.humansandnature.org\/culture-how-capitalism-changes-conscience<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hayek, F. (1999). Los intelectuales y el socialismo. En A. Rodr\u00edguez (traductora), <em>Obras Completas de Friedrich Hayek <\/em>(pp. 263-281). Madrid: Uni\u00f3n Editorial, S.A. (Obra original publicada en 1949).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hayek, F. (1983). <em>La desnacionalizaci\u00f3n del dinero. <\/em>Madrid: Uni\u00f3n Editorial, S.A. (Obra original publicada en 1976).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hayek, F. (2008). <em>Camino de Servidumbre: Textos y documentos<\/em>. Madrid: Uni\u00f3n Editorial S.A. (Obra original publicada en 1944).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hern\u00e1ndez, J. (2015). <em>\u00bfEs peligrosa la deflaci\u00f3n?<\/em> Centro Mises. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.mises.org.es\/2015\/01\/%C2%BFes-peligrosa-la-deflacion\/\">https:\/\/www.mises.org.es\/2015\/01\/%C2%BFes-peligrosa-la-deflacion\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hodgson, F. (20 de Julio de 2018). <em>Argentina Needs an Amputation.<\/em> Obtenido de Antigua Report. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.theepochtimes.com\/argentina-needs-an-amputation_2592215.html\">https:\/\/www.theepochtimes.com\/argentina-needs-an-amputation_2592215.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Huerta de Soto, J. (2009). <em>Dinero, cr\u00e9dito bancario y ciclos econ\u00f3micos<\/em>. Cuarta Edici\u00f3n. Uni\u00f3n Editorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hume, D. (n.d). <em>Of Money. <\/em>(Obra original publicada en 1752). Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.csus.edu\/indiv\/c\/chalmersk\/econ101sp11\/humeofmoney.pdf\">https:\/\/www.csus.edu\/indiv\/c\/chalmersk\/econ101sp11\/humeofmoney.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ingham, G. (2013). <em>Con qu\u00e9 se pagaba en EE.UU. cuando no hab\u00eda d\u00f3lares<\/em>. <em>BBC<\/em>. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias\/2013\/12\/131202_antes_del_dolar\">http:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias\/2013\/12\/131202_antes_del_dolar<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Instituto Europe de Posgrado. (2017). <em>Caso de \u00e9xito empresarial: Log\u00edstica de Zara<\/em>. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.iep-edu.com.co\/caso-de-exito-empresarial-logistica-de-zara\/\">https:\/\/www.iep-edu.com.co\/caso-de-exito-empresarial-logistica-de-zara\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Keynes, J.M. (1943). <em>Teor\u00eda general de la ocupaci\u00f3n, el inter\u00e9s y el dinero. <\/em>M\u00e9xico-Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. (Obra original publicada en 1936).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kilpatrick, D. (25 de abril de 2010). <em>Definitions of Public Policy and the Law.<\/em> National Violence Against Women Prevention Research Center. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/web.archive.org\/web\/20100425062056\/http:\/www.musc.edu\/vawprevention\/policy\/definition.shtml\/\">http:\/\/web.archive.org\/web\/20100425062056\/http:\/\/www.musc.edu\/vawprevention\/policy\/definition.shtml\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Revista. (2014). <em>Un carro para las masas.<\/em> Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.larevista.ec\/cultura\/historia\/un-carro-para-las-masas\">http:\/\/www.larevista.ec\/cultura\/historia\/un-carro-para-las-masas<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Machado, A. M. (1999). <em>La gesti\u00f3n de la Calidad Total en la administraci\u00f3n p\u00fablica. <\/em>Madrid: Ediciones D\u00edaz de Santos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Menger. C. (2009). <em>On the Origins of Money. <\/em>Auburn, AL.: Ludwig von Mises Institute. (Obra original publicada en 1892).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Milei, J. (2016). <em>\u00bfEs necesario tener un Banco Central?<\/em> El Cronista. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.cronista.com\/columnistas\/Es-necesario-tener-un-Banco-Central-20161226-0020.html\">https:\/\/www.cronista.com\/columnistas\/Es-necesario-tener-un-Banco-Central-20161226-0020.html<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miller, T., &amp; Kim, A. (2015). <em>Principles of Economic Freedom<\/em>. The Heritage Foundation. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.heritage.org\/index\/pdf\/2015\/book\/chapter1.pdf\">https:\/\/www.heritage.org\/index\/pdf\/2015\/book\/chapter1.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mises, L. (1936). <em>La teor\u00eda del dinero y el cr\u00e9dito<\/em>. Madrid: M. Aguilar Editor. (Obra original publicada en 1912).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_________. (1980). <em>Acci\u00f3n Humana: Un tratado de econom\u00eda<\/em>. Madrid: Uni\u00f3n Editorial S.A. (Obra original publicada en 1949).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Morris, D. (2003). <em>El mono desnudo. <\/em>Barcelona: Debolsillo Editorial. (Obra original publicada en 1967).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quijano, D. (2010). <em>La inflaci\u00f3n en el imperio romano<\/em>. El Cato Institute. Recuperado de:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"https:\/\/www.elcato.org\/la-inflacion-en-el-imperio-romano\">https:\/\/www.elcato.org\/la-inflacion-en-el-imperio-romano<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ramos, J. (2016). <em>Una aceituna cambi\u00f3 todo; supervisi\u00f3n de gastos<\/em>. <em>Excelsior<\/em>. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.excelsior.com.mx\/global\/2016\/07\/29\/1107818\">https:\/\/www.excelsior.com.mx\/global\/2016\/07\/29\/1107818<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rothbard, M. (1999). <em>Historia del pensamiento econ\u00f3mico Volumen I: El pensamiento econ\u00f3mico hasta Adam Smith<\/em>. Madrid: Uni\u00f3n Editorial, S.A. (Obra original publicada en 1995).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rothbard, M. (2016). <em>El Dinero, el Estado y el Mercantilismo Moderno<\/em>. ESEADE. (Obra original publicada en 1964). Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.eseade.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Rothbard-3.pdf\">https:\/\/www.eseade.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Rothbard-3.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sanfeliu, M. A.-E. (2015). <em>Zara. An\u00e1lisis de Estrategia Empresarial<\/em>. Barcelona: Universidad de Barcelona. Recuperado de:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/diposit.ub.edu\/dspace\/bitstream\/2445\/66814\/1\/TFG-ADE-Ald%C3%A1miz-Maria-juliol15.pdf\">http:\/\/diposit.ub.edu\/dspace\/bitstream\/2445\/66814\/1\/TFG-ADE-Ald%C3%A1miz-Maria-juliol15.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Schaefer, B. (7 de marzo de 2006). <em>How the Scope of Government Shapes the Wealth of Nations.<\/em> Obtenido de The Heritage Foundation. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.heritage.org\/trade\/report\/how-the-scope-government-shapes-the-wealth-nations\">https:\/\/www.heritage.org\/trade\/report\/how-the-scope-government-shapes-the-wealth-nations<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Taylor, F. (2003). <em>Principios de la administraci\u00f3n cient\u00edfica. <\/em>2 ed. Madrid: Edigrama. (Obra publicada originalmente en 1911).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Udaondo, M. 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Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.expreso.ec\/economia\/precios-finanzas-deflacion-productos-economia-precios-IB2065497\">http:\/\/www.expreso.ec\/economia\/precios-finanzas-deflacion-productos-economia-precios-IB2065497<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">*<\/a> Leonard de Jes\u00fas Quinde Allieri es ingeniero industrial por la Universidad Polit\u00e9cnica Salesiana (2015), ingeniero agr\u00edcola con menci\u00f3n agroindustrial por la Universidad Agraria del Ecuador (2016) y candidato a M\u00e1ster en Ingenier\u00eda Industrial por la Universidad Internacional Iberoamericana. Actualmente se desempe\u00f1a como analista en la C\u00e1mara de Industrias de Guayaquil. Ha impartido conferencias sobre temas como liberalismo econ\u00f3mico y pol\u00edtico, deflaci\u00f3n y emprendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">E-mail: lquinde @eslibertad.org<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quinde, L. (2019). La deflaci\u00f3n en el Ecuador: Una visi\u00f3n conjunta desde la Escuela Austriaca y la Ingenier\u00eda Industrial. Estudios Libertarios, 2, 28-45. LEONARD DE JES\u00daS QUINDE ALLIERI* Abstract Ecuador is a country that has been dollarized since 2000, the fact of not having its own currency carries great challenges for Ecuadorian politics, including the&hellip;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1562","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"en","enabled_languages":["es","en"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1562"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1562\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1570,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1562\/revisions\/1570"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}