{"id":1284,"date":"2026-06-30T05:40:17","date_gmt":"2026-06-30T05:40:17","guid":{"rendered":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/?p=1284"},"modified":"2026-06-30T07:19:20","modified_gmt":"2026-06-30T07:19:20","slug":"una-comparativa-entre-el-kantismo-el-utilitarismo-y-el-objetivismo-sobre-la-honestidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/2026\/06\/30\/una-comparativa-entre-el-kantismo-el-utilitarismo-y-el-objetivismo-sobre-la-honestidad\/","title":{"rendered":"Una comparativa entre el kantismo, el utilitarismo y el objetivismo sobre la honestidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estudios Libertarios. Vol. 1 (2018). <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file aligncenter\"><a id=\"wp-block-file--media-fb7993b9-3af8-4d89-9299-40d6e0b098d3\" href=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/5-Una-comparativa-sobre-la-honestidad.pdf\">Save as PDF<\/a><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"264\" height=\"191\" src=\"https:\/\/estudioslibertarios.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/image-7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1295\" style=\"width:445px\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">MIGUEL ROLD\u00c1N*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el presente trabajo se pretende examinar la naturaleza de la virtud de la honestidad, en general, y de la mentira a otros, en particular, mediante una comparativa de la visi\u00f3n filos\u00f3fica del kantismo, el utilitarismo y el objetivismo, haciendo \u00e9nfasis en las diferencias que existen entre las tres corrientes de pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La honestidad y el derecho a mentir seg\u00fan Immanuel Kant<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Kant (2002) la moral es un asunto puramente formal de actuar conforme a unas reglas que simplemente se consideran buenas porque son esas reglas y que uno tiene el deber de actuar conforme a ellas. Esta tesis, por tanto, divorcia la moralidad de la vida, del disfrute de la vida y de hecho hace que un hombre no pueda, en tanto se ocupe de sus asuntos trascendentales o cotidianos, guiarse por normas morales que nada tienen que ver con el papel y el objetivo de la moralidad seg\u00fan el fil\u00f3sofo alem\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, Kant defiende una visi\u00f3n intr\u00ednseca de las normas morales. Las normas morales son buenas en s\u00ed mismas, por s\u00ed mismas y en aras de s\u00ed mismas, su cumplimiento es un fin absoluto no sujeto a ninguna consideraci\u00f3n adicional m\u00e1s all\u00e1 del hecho de cumplir con la regla. As\u00ed, por tanto, Kant considera que un hombre no puede mentir en ninguna circunstancia, porque de hacerlo, entonces ese hombre est\u00e1 actuando con base en consideraciones particulares, en lugar de ser leal a la universalidad de la regla. Si un hombre considera bueno mentir en determinadas circunstancias, de acuerdo con Kant, ninguna promesa puede ser mantenida, porque de esa manera las reglas morales dejar\u00edan de ser un absoluto como poder motivador de la conducta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed que para Kant mentir por consideraciones de utilidad para uno mismo o para otro, de bienestar personal, sea inmoral y, por ende, no pueda hacerse. As\u00ed, si alguien busca a una persona que tienes escondida para matarla, de acuerdo con Kant debes revelar su ubicaci\u00f3n, pues lo contrario ser\u00eda faltar a la universalidad de la regla moral. Ejemplo t\u00edpico: Si un agente de polic\u00eda de una dictadura totalitaria te insta a que le facilites una informaci\u00f3n que les ayudar\u00e1 a encontrar y a asesinar a un inocente, la moralidad kantiana te dir\u00e1 que no tengas en cuenta los efectos que eso pueda tener en la vida de la persona que va a ser asesinada, ni que tengas en cuenta que si t\u00fa has escondido a esa persona siguiendo el deber kantiano de conservar la vida tanto en ti mismo como en otros, vas a ser asesinado, considerar los perjuicios que revelar la verdad tendr\u00e1 en ti.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n eso aplica a la Hacienda P\u00fablica. Si Hacienda te pide que declares tu capacidad econ\u00f3mica y tu patrimonio, de acuerdo con Kant, los efectos adversos que eso tenga en tu propiedad son irrelevantes, y debes decir la verdad, porque lo contrario ser\u00eda faltar a la universalidad de la regla, al imperativo categ\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a las llamadas mentiras piadosas o mentiras blancas, Kant dice que igualmente est\u00e1n prohibidas, sobre la base, como hemos visto que se atacar\u00eda a la universalidad de la regla moral que indica: no debes mentir. Una regla que es universal por ser a priori, por no tener en cuenta circunstancias particulares de tiempo, lugar, personas, inclinaciones, fines y dem\u00e1s espec\u00edficos y que var\u00edan de individuo a individuo y de circunstancia a circunstancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, las consecuencias que se siguen de la visi\u00f3n kantiana de la moralidad son gravemente nocivas para la vida, puesto que ordena cumplir con la moralidad sin considerar el bienestar o el malestar que resulte de las acciones ejecutadas, debe aplicarse la regla mec\u00e1nicamente y tener la satisfacci\u00f3n de que se ha cumplido con el deber, pero sin tener inclinaci\u00f3n o deseo de cumplir con ese deber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tipo de teor\u00eda, como dice, Ayn Rand, es la que le da mala fama a la moralidad, pues nadie puede cumplir con ella si pretende vivir. La moralidad kantiana no le da importancia a la vida, a la felicidad, a los valores que uno pueda encontrar en la existencia, todo eso debe ser dejado de lado, en aras de cumplir con reglas de moral simplemente por ser reglas de moral, excluyendo a la moral de cualquier consideraci\u00f3n pr\u00e1ctica e invitando a todo hombre con autoestima a renunciar a la moralidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. La \u00e9tica de la honestidad y el derecho a mentir desde el utilitarismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la \u00e9tica utilitarista hay dos nociones sobre la b\u00fasqueda de la utilidad o el placer o la conveniencia pr\u00e1ctica como est\u00e1ndar de valor, a saber, una noci\u00f3n individual y otra social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La individual guarda relaci\u00f3n con el hedonismo, aunque no son similares. El hedonismo sostiene que el placer es el est\u00e1ndar de virtud, todo aquello que a uno le de placer o sienta que le de placer, es lo bueno y debe hacerlo, todo aquello que le disguste es malo y no debe hacerlo. El utilitarismo individualista considera que uno debe hacer aquello que le conviene o le sea \u00fatil o sea pr\u00e1ctico para lograr sus fines (Bunge, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El utilitarismo social sostiene que el est\u00e1ndar es lo que es \u00fatil para la sociedad o lo que, d\u00e9 placer o felicidad a la sociedad, este principio es resumido en la m\u00e1xima de Jeremy Bentham: la mayor felicidad para el mayor n\u00famero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema de esta teor\u00eda \u00e9tica es \u00bfC\u00f3mo determina uno lo que es placentero o doloroso para la mayor\u00eda, y lo que es \u00fatil o pr\u00e1ctico? Incluso en la vertiente individualista, tampoco se responde c\u00f3mo determinar el inter\u00e9s pr\u00e1ctico de uno. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es m\u00e1s, de acuerdo con la visi\u00f3n metaf\u00edsica y epistemol\u00f3gica impl\u00edcita en la \u00e9tica subjetivista del utilitarismo, es imposible tal est\u00e1ndar y finalmente el capricho de una \u00e9lite social es la que determinar\u00e1 y har\u00e1 los c\u00e1lculos de placer y de dolor convirti\u00e9ndose en los voceros de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos ver que la \u00e9tica utilitarista lleva a conflictos irresolubles, pues, si el deseo, el placer o la conveniencia subjetivamente considerada de cada cual o de una mayor\u00eda son el est\u00e1ndar, eso significa que no hay modo de establecer qu\u00e9 deseos, utilidades e intereses han de primar y cu\u00e1les han de ser sacrificados, salvo el recurso a la violencia para acallar a los disidentes por parte de quienes tienen el poder para imponer los criterios de placer<br>o dolor a los dem\u00e1s miembros de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay manera de determinar qu\u00e9 es lo \u00fatil o lo conveniente si la realidad no es un absoluto firme, y si no hay un est\u00e1ndar para determinar lo que es \u00fatil o no, y una respuesta a por qu\u00e9 uno debe perseguir algo c\u00f3mo \u00fatil y como se estima que es \u00fatil m\u00e1s all\u00e1 de un capricho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la \u00e9tica utilitarista individual estar\u00eda permitido que un hombre mienta, rompa sus promesas o traicione a otra persona si as\u00ed lo considera placentero o de inter\u00e9s pr\u00e1ctico, o lo juzga conveniente de acuerdo a las necesidades del momento, lo cual, hace imposible actuar a largo plazo, e imposible unas relaciones armoniosas con otros hombres. Por ende, el decir o la verdad o mentir ser\u00eda algo dejado al capricho omnipotente del individuo implicado en el acto de mentir o decir la verdad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la \u00e9tica social utilitarista, uno puede mentir si lo considera bueno para la mayor\u00eda. Si uno considera que es \u00fatil o pr\u00e1ctico o de inter\u00e9s para una mayor\u00eda ser objeto de mentiras y lo justifica diciendo que es por su propio bien, puede mentir y los gobernantes pueden hacer uso de las mentiras en aras de mantener el nebuloso bienestar social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es m\u00e1s, puede ser sacrificado cualquier individuo honesto que valore la verdad si eso se juzga como contrario a las conveniencias sociales o exigir a un individuo que diga la verdad en cualquier circunstancia, aunque eso pueda ser contrario a su propio inter\u00e9s, por ejemplo, que diga la verdad sobre su patrimonio a la Hacienda P\u00fablica para que esta pueda devorar sus bienes en base a impuestos abusivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. \u00c9tica objetivista de Ayn Rand y su visi\u00f3n de la honestidad y de la mentira<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00e9tica o moralidad de Rand deriva de su metaf\u00edsica basada en la primac\u00eda de la existencia (1971, 1982, 1989) y de su epistemolog\u00eda basada en la supremac\u00eda de la raz\u00f3n como medio para conocer la realidad (1979).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, dado que s\u00f3lo existe una realidad, la que percibimos por los sentidos, y dado que las cosas son lo que son, A es A, \u00bfQu\u00e9 hecho de la realidad da lugar y hace posible la moralidad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si nos fijamos en todos los c\u00f3digos de \u00e9tica desde oriente hasta occidente, lo que tienen todos ellos en com\u00fan es que se refieren a c\u00f3mo ha de actuar el hombre y qu\u00e9 fines ha de perseguir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La moralidad por lo tanto trata con fines, metas u objetivos. Ahora bien, en la realidad el \u00fanico hecho que da sentido y hace posible perseguir metas, fines u objetivos, es la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los seres vivientes fijan su propia vida como est\u00e1ndar o fin \u00faltimo que justifica las acciones que emprenden y los fines, metas u objetivos secundarios que sirven para el mantenimiento de la vida. Por lo tanto, la vida es la alternativa fundamental que enfrentan determinadas entidades y que hace posible y necesaria la fijaci\u00f3n de metas, alternativas que enfrentan para adoptar un determinado curso de acci\u00f3n u otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, el hombre como ser vivo dijimos que era un ser de consciencia volitiva, es decir, sus acciones no est\u00e1n determinadas necesariamente por factores antecedentes, \u00e9l es libre de actuar, ese hecho metaf\u00edsico es crucial, pues diferencia al hombre de los dem\u00e1s seres vivos o seres animados en el hecho de que tampoco hay un curso autom\u00e1tico que \u00e9l persiga ineludiblemente, \u00e9l tiene la capacidad de autodeterminar sus acciones por medio de su voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro hecho de la realidad es que el hombre no puede sobrevivir bas\u00e1ndose en su mera percepci\u00f3n, el uso de la raz\u00f3n, el integrar material perceptual en conceptual, tambi\u00e9n es su medio de supervivencia, de mantener su vida. La formaci\u00f3n de conceptos, la generaci\u00f3n de ideas y en definitiva el uso de su facultad racional tiene un objetivo:<br>asegurar el mantenimiento de su propia vida: La raz\u00f3n es su herramienta b\u00e1sica de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hombre no tiene por tanto una programaci\u00f3n autom\u00e1tica de lo que favorece su vida y lo que la da\u00f1a, sino que debe descubrir lo que le favorece y lo que le perjudica por medios conceptuales, es decir, a trav\u00e9s del ejercicio de la raz\u00f3n, el resultado de esos descubrimientos son un tipo de principios conceptuales cuyo contenido est\u00e1 directamente dirigido a identificar que cosas son buenas o malas para promover su vida, es decir, a identificar las cosas como valiosas o da\u00f1inas para su vida, y ese conjunto de principios conceptuales es la moralidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por consiguiente, la necesidad de moralidad del hombre deriva del hecho de que siendo un ser de consciencia volitiva que no puede obtener por medios puramente perceptuales el conocimiento que necesita para sobrevivir, que no tiene un conocimiento de cu\u00e1les son los valores que promueven su vida y aquello que no constituye valor o que milita contra su propia vida, necesita descubrirlo por s\u00ed mismo, por tanto, necesita formular un c\u00f3digo de moralidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un valor es, en consecuencia, toda aquella cosa de la realidad que por su naturaleza sirve para promover la vida humana. Y el est\u00e1ndar de valor y al mismo tiempo el valor supremo de la moral humana es todo aquello que promueve su vida, pero no la vida a cualquier precio, sino la vida de un ser racional. Dado que es la raz\u00f3n la que le permite identificar cu\u00e1les son los valores que promueven su propia vida, as\u00ed, un hombre no puede saber en base a sus sentidos que determinada seta del campo es buena o es venenosa, necesita desarrollar la ciencia de la micolog\u00eda, el an\u00e1lisis en laboratorio, todo ello presupone el uso de la raz\u00f3n, incluso en los estadios m\u00e1s simples de la humanidad, el hombre deb\u00eda observar a animales comiendo determinadas cosas y rechazando otras, para as\u00ed llegar a una conclusi\u00f3n acerca del efecto ben\u00e9fico o mal\u00e9fico de tales cosas para su alimentaci\u00f3n, y m\u00e1s tarde asegurando su conocimiento por medio de la ciencia qu\u00edmica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello presupone que la identificaci\u00f3n de una cosa como buena o como mala debe hacerse por medio de la raz\u00f3n, la identificaci\u00f3n de los valores es conceptual, por tanto, racional. Eso presupone una teor\u00eda objetiva de los valores, los valores no son producto de un mero proceso de consciencia, ni de sentimientos, es decir, subjetivos o determinados de forma caprichosa o ciegamente emocional, la realidad es la que es, pero tampoco son intr\u00ednsecos, es decir, algo que le venga al hombre dado autom\u00e1ticamente, sino que \u00e9l debe usar su facultad conceptual para descubrir los valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Rand que, para perseguir el valor de la vida, el hombre tiene que perseguir tres valores cardinales: la raz\u00f3n, el objetivo y la autoestima (Peikoff, 1993).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El valor de la raz\u00f3n es la b\u00fasqueda del hombre de comprometerse en el desarrollo de su facultad racional, de cultivar el poder de su raz\u00f3n, de constantemente incrementar el conocimiento conceptual de la realidad para saber qu\u00e9 es bueno para su vida (Peikoff, 1993).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El valor del objetivo consiste en fijar la propia felicidad, la felicidad como estado de florecimiento, de b\u00fasqueda de valores que sustenten su vida y haga que su vida valga la pena. La felicidad como el producto de haber logrado valores racionales. (Peikoff, 1993).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y la autoestima como resultado de buscar la raz\u00f3n para incrementar su poder y control sobre la realidad, y la felicidad como impulso de sus acciones tendentes a lograr valores, conduce a buscar en el hombre el valor de considerar que su mente es competente para pensar y resolver los desaf\u00edos de la vida y \u00e9l es digno de ser feliz. Por tanto, la autoestima como resultado de considerar la raz\u00f3n y la felicidad como valores absolutos que ha de<br>perseguir para sustentar el valor supremo de su propia vida (Peikoff, 1993).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La b\u00fasqueda de esos valores conduce al hombre a practicar ciertas acciones que son id\u00f3neas para obtener esos valores, esas acciones son acciones virtuosas, y las virtudes b\u00e1sicas o cardinales orientadas a la consecuci\u00f3n de los valores cardinales antes mencionados, son la racionalidad como virtud b\u00e1sica, y seis virtudes auxiliares que<br>implica el ejercicio de la racionalidad enfocada en ciertos aspectos de las acciones del hombre y de la realidad. A saber, independencia, integridad, honestidad, justicia, productividad y orgullo (Peikoff, 1993).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La racionalidad como virtud b\u00e1sica es el poner la raz\u00f3n como \u00fanico absoluto, es el reconocimiento de que la existencia existe, de que las cosas son lo que son, es el compromiso de pensar, de no evadir la realidad, de orientarse en la identificaci\u00f3n de los hechos de la realidad, de reconocer que todas las acciones, metas, objetivos y valores del hombre tienen lugar en la realidad y de reconocer que debe usar su raz\u00f3n para identificarla y actuar en ella, de que debe usar la raz\u00f3n y ser consciente y estar enfocado en la b\u00fasqueda permanente de valores concordes con los hechos de la realidad de forma permanente en todas las horas de vigilia. Es decir, ejercitar la raz\u00f3n en cualquier instante de su vida, de constantemente incrementar su conocimiento para poder buscar valores (Peikoff, 1993).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa virtud b\u00e1sica que puede resumirse en pensar encuentra seis manifestaciones que son aspectos espec\u00edficos de la aplicaci\u00f3n de la virtud de la racionalidad, del ejercicio de la raz\u00f3n. A saber: la independencia, la integridad, la honestidad, la justicia, la productividad y el orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este art\u00edculo nos ocuparemos \u00fanicamente de la honestidad, por ser nuestro objeto de an\u00e1lisis. En La Rebeli\u00f3n de Atlas, Ayn Rand (1957) la describe de la siguiente manera:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Honestidad es el reconocimiento del hecho que lo irreal es irreal y no puede tener valor, que ni amor ni fama ni dinero son un valor si se obtienen por fraude \u2013 que la tentativa de ganar un valor enga\u00f1ando la mente de otros es un acto de elevar a tus v\u00edctimas a una posici\u00f3n por encima de la realidad, donde t\u00fa te conviertes en un pe\u00f3n de su ceguera, un esclavo de su no-pensar y de sus evasiones, mientras que su inteligencia, su racionalidad, su capacidad de percepci\u00f3n se convierten en los enemigos que debes temer y eludir \u2013 que no te importa vivir como un dependiente, y peor a\u00fan, como un dependiente de la estupidez de otros, o como un tonto cuya fuente de valores son los tontos a los que consigues atontar \u2013 que la honestidad no es un deber social ni un sacrificio por el bien de los otros, sino la virtud m\u00e1s profundamente ego\u00edsta que el hombre puede practicar: el negarse a sacrificar la realidad de su propia existencia a la ofuscada consciencia de otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desarrollemos entonces cada una de las proposiciones contenidas en ese p\u00e1rrafo de su novela cumbre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, la honestidad como hemos dicho significa, el rechazo de lo irreal, el reconocimiento de que uno no puede ganar valores a trav\u00e9s de la irrealidad. Ayn Rand aqu\u00ed conecta la virtud moral de la honestidad, la \u00e9tica con su metaf\u00edsica. En efecto, si La realidad existe como algo absoluto y objetivo, si los hechos son los hechos, y existe con independencia de la consciencia, si la consciencia no puede alterar los hechos de la realidad, sino que su funci\u00f3n primordial es percibirlos, entonces, pretender que los hechos son diferentes a como son, no alterar\u00e1 la naturaleza las cosas, no modificar\u00e1 la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la honestidad tambi\u00e9n implica un asunto epistemol\u00f3gico, el compromiso de un hombre a usar la raz\u00f3n, la raz\u00f3n como facultad para percibir e identificar los hechos, de ah\u00ed que la honestidad sea un aspecto de la racionalidad, del compromiso de usar la raz\u00f3n, de orientar tu consciencia de acuerdo con su naturaleza objetiva, que es la de percibir los hechos, no la de crearlos o inventarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, la honestidad presupone vincular el reconocimiento de que Las cosas son lo que son con independencia de nuestra consciencia y que la funci\u00f3n de la consciencia es percibir los hechos, que debemos conocer los hechos a fin de poder actuar en el mundo, a fin de perseguir valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La honestidad, igualmente est\u00e1 conectada especialmente con la Ley de causalidad, cada cosa act\u00faa de acuerdo con su naturaleza. Si el hombre ha de perseguir valores, \u00e9l debe ejecutar las acciones causalmente conectadas con la promoci\u00f3n de esos valores, en consecuencia, \u00e9l no puede falsificar la realidad, no puede inventar que un cierto efecto provocar\u00e1 cierta causa, sin en verdad, no es as\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los valores son lo que son, lo que tiene valor tiene valor, lo que no tiene, no lo tiene, y el hombre reconociendo ese hecho, y reconociendo una relaci\u00f3n causal entre la naturaleza de las acciones que puede tomar por elecci\u00f3n y la naturaleza valiosa de las cosas, entonces orienta su consciencia a identificar los hechos y actuar en conformidad a ellos, la racionalidad, y como corolario, \u00e9l rechaza quebrantar el v\u00ednculo entre consciencia y existencia, rechaza quebrantar el v\u00ednculo causal entre las acciones que toma y los valores que puede perseguir, y ese rechazo a quebrantarlo implica no pretender que las cosas son diferentes a como son.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La raz\u00f3n de que uno no puede crear una realidad paralela y vivir de espaldas a la que existe, es el hecho de que la existencia existe, de que la realidad no puede ser borrada, pero el que intente borrarla, ser\u00e1 borrado. La realidad borrar\u00e1 al borrador, como dice Ayn Rand.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto nos lleva al tema de la mentira. Contrariamente a lo que la mayor\u00eda de los moralistas sostienen, la honestidad no es un deber social como nos indica brillantemente Rand. Uno no ha de ser honesto simplemente para complacer a otros, o para no herirlos o da\u00f1arlos. La perspectiva de ser honesto o no, no est\u00e1 orientada primordialmente hacia los dem\u00e1s, como por otra parte tampoco lo est\u00e1 ninguna otra virtud. El prop\u00f3sito primordial de practicar la virtud de la honestidad es ego\u00edsta, es asegurar el \u00e9xito en la b\u00fasqueda, obtenci\u00f3n y conservaci\u00f3n de los valores que hacen posible la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este principio es capital. Si la honestidad no es un deber social, ni tampoco un favor o una actitud benevolente que uno concede a otros, eso significa que con independencia de si otros pueden verse confundidos o enga\u00f1ados por las propias acciones deshonestas de uno, eso no har\u00e1 exitoso el desaf\u00edo de los hechos de la realidad y por tanto, que igualmente enga\u00f1ar a otros, no sirve de nada, porque no altera los hechos, la mentira no altera la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensemos en las llamadas mentiras piadosas o mentiras blancas. Tanto Ayn Rand como Kant se oponen a las llamadas mentiras blancas o piadosas, Ayn Rand dice que no existen las mentiras blancas, sino tan s\u00f3lo la negra destrucci\u00f3n. Pero las razones o los fundamentos por los cuales Ayn Rand se opone a convalidar o sancionar moralmente las llamadas mentiras blancas o piadosas es opuesta a la de Kant.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La justificaci\u00f3n que Ayn Rand da a rechazar el valor de la mentira piadosa o blanca, es la mismo que hemos estado viendo hasta ahora: mentir no sirve, no funciona, no altera los hechos, no beneficia al sujeto al que se le miente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Supongamos que queremos mentirle a una persona porque pensamos que le ahorramos conocer una verdad que le resulta desagradable. Bien, el hecho de que esa persona no conozca la verdad, no la cambiar\u00e1, no har\u00e1 que esa verdad deje de ser verdad, y que los hechos dejen de existir y de influir en su vida. Si una persona contrae una enfermedad muy grave que finalmente conducir\u00e1 a su muerte, eso no har\u00e1 que la enfermedad desaparezca, el decirle que no es grave, que se pondr\u00e1 mejor, que se recuperar\u00e1, no har\u00e1 que se recupere, no evitar\u00e1 el final, los hechos son lo que son, A es A, como venimos diciendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mentira blanca es tan absurda e il\u00f3gica por principio como si a alguien se le dijera que la Ley de la gravedad no existe por temor a que el conocimiento de las leyes de Newton le resulte un hecho desagradable que preferir\u00eda no saber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Distorsionar la evidencia, no altera la realidad. No conocer un hecho, no har\u00e1 que este no tenga efectos en su vida. Y m\u00e1s a\u00fan, impide que la persona pueda actuar eficazmente en la medida que pueda, por ejemplo, celebrar un testamento en donde arregle la disposici\u00f3n de sus bienes para el caso de muerte, con los consiguientes perjuicios ocasionados por ello a futuros herederos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consciencia no crea la realidad, hagamos \u00e9nfasis en ello una vez m\u00e1s. Rand dice que s\u00f3lo existe la negra destrucci\u00f3n. Es decir, la mentira solo sirve para impedir que una persona tenga el conocimiento necesario de los hechos para actuar eficazmente, con independencia de cu\u00e1n desagradable pueda ser conocer un hecho, es necesario conocerlo si uno quiere asegurar el \u00e9xito en la consecuci\u00f3n de los propios objetivos y la obtenci\u00f3n de valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00e1mbito puramente pol\u00edtico, la honestidad igualmente es necesaria. Si las personas falsifican la realidad y creen que pol\u00edticas keynesianas, inflacionistas y expansivas del cr\u00e9dito y reducci\u00f3n de los tipos de inter\u00e9s por debajo de los que habr\u00edan prevalecido en el mercado, va a traerles prosperidad, lo cierto es que no va a ser as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si sabemos, de acuerdo con la ciencia econ\u00f3mica que el tipo de inter\u00e9s crediticio refleja objetivamente la diferencia entre la mayor valoraci\u00f3n de los bienes presentes con respecto a los futuros, y eso nos indica hasta qu\u00e9 punto existe ahorro disponible para acometer procesos productivos que requieren una alta inversi\u00f3n en capital, distorsionar los tipos de inter\u00e9s y fingir que hay mayor volumen de ahorro del que realmente hay en la econom\u00eda,<br>s\u00f3lo traer\u00e1 destrucci\u00f3n de capital, malbaratamiento de los factores de producci\u00f3n, inmovilizaci\u00f3n de los mismos, que en el caso del factor trabajo conlleva desempleo masivo, y no conseguir\u00e1 la tan ansiada prosperidad. Ser deshonesto no alterar\u00e1 la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, si de acuerdo con la Ciencia econ\u00f3mica, el ahorro, es decir, la renuncia voluntaria a consumir bienes en el presente para hacer posible un consumo futuro mayor, es escaso y se refleja en un tipo de inter\u00e9s elevado, lo cual indica escasez de capital, la expansi\u00f3n del cr\u00e9dito reduciendo el tipo de inter\u00e9s, no har\u00e1 que el ahorro necesario est\u00e9 disponible, meramente provocar\u00e1 una demanda excesiva de cr\u00e9dito, de capital, que la oferta real no es capaz de satisfacer, provocar\u00e1 al principio un auge en el precio de los factores de producci\u00f3n, fruto de la mayor demanda inducida por ese cr\u00e9dito, pero los factores son escasos, subir\u00e1 el precio, pero habr\u00e1 proyectos que no podr\u00e1n realizarse por falta de capital, y no sabremos si esos proyectos ser\u00edan rentables, al mismo tiempo que se intentar\u00e1 realizar proyectos que no ser\u00edan rentables puesto que no ser\u00edan altamente valorados a largo plazo. Se proceder\u00eda a ciegas, hasta que finalmente la escasez de capital tenga que revelarse cuando no est\u00e9 disponible el cr\u00e9dito para seguir comprando o finalmente tenga lugar una hiperinflaci\u00f3n que destruya la moneda y provoque el caos econ\u00f3mico al no ser capaz de orientarse en funci\u00f3n de precios que ya no desempe\u00f1an su funci\u00f3n de gu\u00edas del proceso econ\u00f3mico. La realidad se mostrar\u00e1 en toda su crudeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O las pol\u00edticas de previsi\u00f3n social que encarecen los servicios p\u00fablicos, ofreci\u00e9ndolos en menor cantidad y de menor calidad, las subvenciones que retiran dinero de personas productivas para ponerlas en manos de incompetentes, todo ello reducir\u00e1 el nivel de vida de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, se plantea generalmente la tesis acerca de si despu\u00e9s de todo, la honestidad podr\u00eda abandonarse en caso de que uno tuviera \u00e9xito embaucando a otros, consiguiendo valores inmerecidamente a trav\u00e9s del fraude o del robo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien, observamos que lo que en primer t\u00e9rmino el ladr\u00f3n o el estafador pierde, es su independencia, es decir, su capacidad de estar orientado a la realidad, y pone su preocupaci\u00f3n en la consciencia de otros hombres, hombres de los que tiene que ocultarse o bien a los que tiene que cegar con respecto al conocimiento de los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si es un ladr\u00f3n y se oculta entonces \u00e9l tiene constantemente en cada momento procurar observar si alguien puede delatarlo, en cuyo caso su actitud ser\u00e1 de permanente desconfianza hacia otros, lo cual le lleva a tener que relacionarse con personas de la misma clase que \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso implica exponerse a sufrir la deshonestidad de esos otros. \u00bfC\u00f3mo va a confiar en personas que igualmente est\u00e1n dispuestas a enga\u00f1arlo o podr\u00edan hacerlo en cualquier momento? Si trata con personas honestas, entonces tienes que ocultar su pasado, y eso le lleva a temer el conocimiento de los otros, tendr\u00e1 por tanto que elaborar mentiras y a las posibles pesquisas que personas con las que tenga un trato duradero, puedan hacer, tendr\u00e1 que urdir nuevas mentiras que sostengan las anteriores, ya que los hechos se convierten en la amenaza a sus acciones fraudulentas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensemos en que esa misma persona ha robado un banco, quiere gastar el dinero, pero gastar el dinero presupone que haya personas capaces de producir bienes y servicios en los que ese dinero puede ser gastado, y eso requiere honestidad y productividad, las mismas virtudes que \u00e9l desaf\u00eda. Requiere hombres productivos. Al mismo tiempo para que existan esos hombres, deben estar protegidos eficazmente contra hombres como \u00e9l, pero una mayor protecci\u00f3n lo expone al riesgo de ser descubierto y detenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, en cualquier momento tendr\u00e1 que cambiar sus objetivos, si quiere comprar una casa no podr\u00e1 hacerlo, puesto que debe estar preparado para huir si dan con \u00e9l para detenerlo, consumir\u00e1 el dinero que ha obtenido en sus \u201cgolpes\u201d, tendr\u00e1 que planificar nuevos golpes arriesgados, por tanto, no podr\u00e1 tener una vida estable en ning\u00fan lugar, v\u00edctimas demasiado cerca son un riesgo para \u00e9l, lo que llevar\u00e1 a ser un vagabundo<br>permanente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, el hombre ha de ser honesto porque las cosas son lo que son, porque dado que el hombre vive en la realidad, actuar contra la realidad no funcionar\u00e1, uno no puede alterar la realidad, cualquier valor que uno pueda obtener de ella, requiere contar con los hechos y seguir una pol\u00edtica orientada a los hechos, (independencia), a no buscar lo inmerecido, lo que uno no ha ganado, justicia, y le exige que \u00e9l est\u00e9 en control de la realidad, dominando la naturaleza para crear valores materiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un solo acto que inequ\u00edvocamente niega la ra\u00edz y la base de toda moralidad: la fuerza f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Iniciar el uso de la fuerza f\u00edsica contra otro hombre socava la ra\u00edz y la base de toda moralidad. Al derivar la moralidad del ejercicio de la raz\u00f3n, el uso de la fuerza niega la moralidad al impedir al hombre ejercer su juicio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Emplear fuerza f\u00edsica o amenaza de fuerza impide que un hombre pueda actuar de acuerdo con las conclusiones que le dicta el juicio de su mente, sea cual sea el prop\u00f3sito o motivo que tenga el agresor, interponer la fuerza f\u00edsica entre la mente de otro hombre y la realidad, es hacerle imposible ejercer su herramienta b\u00e1sica de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concretemos esto: un hombre es interceptado por otro que le exige a punta de pistola que le entregue todos los objetos de valor que lleva encima, ante esa amenaza, la v\u00edctima entrega el dinero y dem\u00e1s posesiones de valor que lleva consigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Observemos lo que ha sucedido aqu\u00ed: un hombre posee bienes de valor porque de acuerdo con su juicio, esos bienes son necesarios para poder vivir, \u00e9l los considera de valor, de lo contrario, no los tendr\u00eda en su poder, \u00e9l quiere retener su propiedad y usarla como mejor disponga, porque concluye que es bueno poseer bienes y dedicarlos a los fines que \u00e9l estime convenientes, y as\u00ed concluye de acuerdo con el juicio de su mente que conservar estos bienes en propiedad es bueno. Entonces llega otro hombre armado y le pone la siguiente alternativa: o tus bienes o tu vida. Pero la v\u00edctima sabe que necesita esos bienes para vivir, entonces el ladr\u00f3n lo coloca en una situaci\u00f3n imposible: si cede a las demandas del ladr\u00f3n, entonces pierde lo que de acuerdo al juicio de su mente es bueno para prosperar, sus bienes, sus riquezas, pero si no cede, entonces el ladr\u00f3n destruye el valor supremo que es su vida, y que est\u00e1 en la base de todos sus valores. El ladr\u00f3n no discute, no argumenta, simplemente esgrime un arma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al hacer eso, est\u00e1 haciendo irrelevante cualquier conclusi\u00f3n que un hombre pueda haber alcanzado sobre el valor de la propiedad, de los bienes que consigue, del motivo del trabajo que le llev\u00f3 a poder acceder a esos bienes y los fines que pretend\u00eda satisfacer, simplemente no puede actuar de acuerdo con su propio juicio. Si no hubiera pensado nada, no hubiese buscado satisfacer ning\u00fan fin a trav\u00e9s del esfuerzo de su mente, el mismo resultado se dar\u00eda: ning\u00fan valor ser\u00eda posible. La fuerza hace imposible la b\u00fasqueda de valores, por tanto, la moralidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fuerza no puede cambiar y alterar los procesos mentales que una persona sigue, s\u00f3lo puede hacer que estos procesos se detengan en absoluto, puede hacer que la mente de un hombre se detenga por el miedo, pero no puede convencerlo de que lo que \u00e9l considera conclusivo de una verdad, en verdad no lo es. Todo lo m\u00e1s que la amenaza de fuerza o el uso de la fuerza puede hacer es convertir a un hombre en un robot ciego, despersonalizarlo, hacerle imposible usar su mente y actuar de acuerdo con su juicio. Pero al hacer eso as\u00ed, un hombre es colocado en una posici\u00f3n imposible: por un lado, la realidad le exige que act\u00fae de acuerdo con los hechos y seg\u00fan su mejor juicio, por otro, el agresor le exige que act\u00fae contra su propio juicio si quiere conservar su vida. Pero la alternativa solo tiene un resultado posible: muerte. Muerte decretada por el agresor si se mantiene firme en su juicio, muerte producida por la realidad si uno no se atiene a los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, a partir de esta discusi\u00f3n se hace evidente que, si la moral es necesaria para vivir y la fuerza niega la moralidad de ra\u00edz, ning\u00fan hombre le debe un comportamiento moral a cualquiera que lo mantenga sujeto a su voluntad por medio de la fuerza. En efecto, si un hombre decide tratar a otros por la fuerza, se coloca fuera del \u00e1mbito de la moralidad, se convierte como dice Ayn Rand en un asesino metaf\u00edsico, en un hombre que act\u00faa sobre<br>la base del principio de la muerte, de hacerle a otros hombres imposible el objetivo de vivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, lo que la moral le exige a un hombre que es v\u00edctima de la fuerza es que la rechace. Como dice Rand: Cuando alguien me trata por la fuerza, le contesto por la fuerza. Las mismas razones que hacen del inicio de la fuerza un mal, hacen un imperativo moral, el derecho de un hombre a defenderse por la fuerza como represalia para librarse de la fuerza que otros han iniciado contra \u00e9l: la leg\u00edtima defensa de su vida y sus valores (Peikoff, 1993).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso significa que en un sistema socialista o a\u00fan un sistema socialdem\u00f3crata uno no les debe honestidad a sus opresores: uno no est\u00e1 obligado moralmente a cooperar con ellos para hacer posible la opresi\u00f3n que sobre ejercen. Uno no est\u00e1 obligado, por ejemplo, a revelar hechos a la Hacienda P\u00fablica que faciliten el cobro de impuestos a sus expensas; a decir la verdad a una dictadura que usa esa verdad como herramienta de poder; a decirle la verdad al ladr\u00f3n o al asesino que intenta hacer da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el momento en el que un hombre inicia la fuerza contra otros, no puede reclamar que otros respeten sus valores, porque \u00e9l se ha colocado en relaci\u00f3n con otros, en unos t\u00e9rminos en el que la b\u00fasqueda de valores se hace imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El inter\u00e9s propio ego\u00edsta de un hombre, su amor a su vida, a sus valores, a su mente, le exigen que entregue voluntariamente estos para que sirvan como herramientas de su propia destrucci\u00f3n. Entonces mentir se convierte en un acto virtuoso, en el acto virtuoso de conservar los valores frente a quienes usan la fuerza y hacen imposible los valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bunge, M. (2010). Filosof\u00eda Pol\u00edtica: Solidaridad, Cooperaci\u00f3n y Democracia Integral. Barcelona: Editorial Gedisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kant, I. (2002). Lecciones de \u00c9tica. Barcelona: Cr\u00edtica. (Compilaci\u00f3n traducida al castellano de las clases universitarias impartidas por Kant entre 1775 y 1781).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_____. <em>(2003). Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica. Buenos Aires: Editorial Losada, S.A.(Obra original publicada en 1788).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Peikoff, L. (1993). <em>Objectivism: The Philosophy of Ayn Rand. New York: Penguin Group.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong><em>_<\/em><\/strong><\/em>. (1989). The Voice of Reason: Essays in Objectivist Thought. New York: New American Library.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rand, A. (1957). Atlas Shrugged. New York: Random House.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_______<em>. (1971). The New Left: The Anti-Industrial Revolution. New York: New American Library.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_______. (1982). Philosophy: Who Needs It. Indianapolis: Bobbs-Merrill Company.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfC\u00f3mo citar este art\u00edculo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>APA: <\/strong>Rold\u00e1n, M. (2018). Una comparativa entre el kantismo, el utilitarismo y el<br>objetivismo sobre la honestidad. Estudios Libertarios, 1, 23-33. Recuperado de<br>http:\/\/www.notaslibertarias.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Article-4_.pdf<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Chicago: <\/strong>Rold\u00e1n, Miguel. \u201cUna comparativa entre el kantismo, el utilitarismo y el<br>objetivismo sobre la honestidad\u201d. Estudios Libertarios 1 (2018): 23-33.<br>http:\/\/www.notaslibertarias.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Article-4_.pdf.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Harvard Anglia:<\/strong> Rold\u00e1n, M. (2018). Una comparativa entre el kantismo, el utilitarismo<br>y el objetivismo sobre la honestidad. Estudios Libertarios, [en l\u00ednea] 1, pp. 23-33.<br>Disponible en: http:\/\/www.notaslibertarias.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Article<br>4_.pdf.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Licenciado en Derecho<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estudios Libertarios. Vol. 1 (2018). MIGUEL ROLD\u00c1N* En el presente trabajo se pretende examinar la naturaleza de la virtud de la honestidad, en general, y de la mentira a otros, en particular, mediante una comparativa de la visi\u00f3n filos\u00f3fica del kantismo, el utilitarismo y el objetivismo, haciendo \u00e9nfasis en las diferencias que existen entre las&hellip;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1295,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1284","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"en","enabled_languages":["es","en"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1284"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1284\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1298,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1284\/revisions\/1298"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudioslibertarios.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}